martes, 19 de agosto de 2014

ADAPTARSE DE NUEVO A LA RUTINA, "DEPRESIÓN POSTVACACIONAL"


Después de revolcarte como una croqueta en la arena, acostarte a las tantas y no levantarte de la cama hasta que te diera la real gana, está claro que volver a la rutina del trabajo con un rígido horario laboral y el cúmulo de responsabilidades y exigencias que se te viene encima, deprime a cualquiera.


31 de agosto, ¿se acaban tus vacaciones y sientes apatía, cansancio, empeoramiento del estado de ánimo, hostilidad, irritabilidad, melancolía y desmotivación? Amigo mío, padeces eso que llaman "depresión postvacacional".

No desesperes, no eres el único que está pasando por esta situación, la tristeza por volver al trabajo es más común de lo que pensamos. Nada menos que el 65% de los trabajadores se deprime al terminar sus vacaciones. 

El principal causante de la depresión post-vacacional es la vuelta al trabajo después de un prolongado periodo de vacaciones, aunque el cambio en los horarios y la modificación de las horas de sueño también contribuyen. Los días de ocio y disfrute dan paso a las largas jornadas laborales y a las responsabilidades, por lo que es lógico y normal que una persona se sienta un poco desanimada. El verdadero problema surge cuando esa sensación de desánimo generalizado se prolonga demasiado en el tiempo, por norma general durante más de dos semanas.


No es una enfermedad

La llamada depresión post-vacacional no es una enfermedad, sino un proceso emocional normal, más o menos negativo en cuanto que se relaciona con la satisfacción personal que cada uno obtenemos del trabajo.


Síntomas físicos

El síndrome postvacacional es un conjunto de alteraciones emocionales y físicas que aparecen a la vuelta al trabajo, tras largos periodos de descanso. Entre los síntomas emocionales destaca la ansiedad, la antipatía, la desgana, la tristeza, "características muy similares a las que puede tener una persona con depresión".


Los síntomas físicos más frecuentes son las dificultades para dormir, el cansancio continuo, dolores de cabeza frecuentes, malestar general en forma de tensión muscular o dolores gástricos.


¿Que podemos hacer?

Si como la gran mayoría sufres de este malestar, por aquí dejo una recopilación de consejos que nos ofrecen distintos especialistas para superar el hastío por la vuelta al trabajo:

1. Primero que nada, debes tener muy claro que es un malestar propio de los primeros días y debes evitar darle demasiada importancia. Eso sí, si transcurridos los primeros 15 días no sientes mejoría y observas que la tristeza va a más, pide ayuda a un especialista porque el problema tiene un serio riesgo de derivar en una depresión leve transitoria a un estado de "burn out". Esto le ocurre, nada menos que al 7% de los trabajadores. 

2. Es imprescindible que afrontes la vuelta sin dramatizar, sencillamente afronta la realidad y piensa que es ‘un mal necesario’. Saca lo positivo, por ejemplo, es el medio que te garantiza tener nuevas vacaciones el próximo año o piensa cómo sería tu situación si no tuvieses trabajo. Ya sabes que, tal y como están las cosas, mucha gente no tiene la suerte de tener un puesto de trabajo esperándoles a la vuelta de las vacaciones. Si es que tienen vacaciones.

3. Uno de los consejos que más se repiten es el de dormir más horas los primeros días de incorporación al trabajo. Olvídate de trasnochar hasta las tantas y acuéstate tempranito hasta que el cuerpo y la mente se vuelvan a acostumbrar de nuevo al ritmo de vida.

4. Los primeros días, no estés pendiente del reloj mirando la hora cada momento. Quita todos los relojes que haya a tu alrededor para que la jornada no te resulte interminable.

5. Tómate los primeros días con filosofía, avisa a la menor cantidad de personas posibles que te has reincorporado al trabajo e intenta no llevarte trabajo a casa las primeras semanas (a ser posible nunca). Es necesario cumplir con las responsabilidades, pero también lo es satisfacer las necesidades de ocio y descanso.

6. Piensa que te quedan los fines de semana y que el calendario laboral tiene muchos días festivos.

7. Márcate nuevos proyectos y metas en tu puesto laboral, te sentirás mucho más implicado en tu trabajo y te ayudará a levantarte de la cama con la ilusión propia de quien persigue un sueño.

Por lo tanto, Afronta tu regreso al trabajo con optimismo y tómate tu tiempo para adaptarte de nuevo al entorno laboral.

Esperamos que estos consejos os sirvan de ayuda y mucho ánimo!!!

(Fuente: http://psicologaamparocalandin.blogspot.com.es/)

domingo, 17 de agosto de 2014

CÓMO DEJAR ATRÁS EL RENCOR

El rencor es un sentimiento desagradable, triste y, sobre todo, injusto. Surge después de que nos hayamos sentido heridos a manos de alguien y vive en nosotros, manteniendo el dolor en el tiempo, cuando quizás quien nos hirió esté tranquilo y sin acordarse de la ofensa.


¿No es injusto que perviva el sufrimiento en el alma por tiempo indefinido? 

El rencor nace tras el dolor para que éste no caiga en el olvido. Puede incluso intensificarlo y servir de excusa a la venganza, que llega para compensar tanto sufrimiento.



¿Lo compensa? 

¿Compensa ver sufrir a quien nos hizo sufrir? Hay que ver cómo corroe el alma el sufrimiento…

No tenemos porqué sufrir más de lo que sufrimos la primera vez ni porqué cederle nuestro valioso tiempo de vida al resentimiento. Guardar rencor es guardar dolor y hoy atisbaremos el camino para liberarnos de él. 

Veamos los 8 consejos para dejar de guardar rencor que aparecen en PsychCentral:


1- Conocer el problema: Obviamente, el primer paso para resolver una situación es conocerla y reconocerla, analizarla. ¿Qué es exactamente lo que nos hace seguir guardando rencor? 

2- Dejar salir esos sentimientos: Compartirlos. Hablar del daño con la persona que lo provocó y, si no es posible, con otra persona que esté dispuesta a escucharnos. Abrir la ventana para que se refresque un poco el alma… 

3- Empatía: En la medida de lo posible, intentar ponerse en el lugar de quien nos hirió. No para justificarlo, sino para comprenderlo. 

4- Aceptación: Uno ha de curarse. No importa si quien nos hirió ni se acuerda de que lo hizo o si, por el contrario, vive con el remordimiento a cuestas. Importa lo que está en nuestra mano, que es lo que sentimos nosotros. Tanto si nos piden disculpas como si no; si nos dan una explicación como si se la guardan. Nuestra decisión de curarnos no estará condicionada por lo que la otra persona haga al respecto.. 

5- Dejar de recrearse en el dolor: Una vez que se ha decidido seguir adelante y curarse, no hay que remover la herida ni escarbar. (Lo mismo que con una herida física.) Si aparece el asunto en una conversación, por ejemplo, lo sano es cambiar de tema. 

6- Quedarse con lo positivo: Incluso de las experiencias más desgarradoras puede sacarse algo bueno. Si se trata de un aprendizaje, ya ha habido un beneficio, que en este caso nos ayudará a comprender mejor otras situaciones en un futuro. Esta actitud también ayuda a liberarse del resentimiento, pudiendo llegar al siguiente paso… 

7- Dejar marchar el dolor: Cuanto más tiempo esté el rencor en nuestra alma, más difícil es el perdón. El rencor nos priva de momentos de felicidad, de paz interior y, por el contrario, puede generar un desasosiego que no le haga ningún bien a nuestra salud. Si ya sufrimos en el pasado, ¿por qué tenemos que seguir haciéndolo? Ésa es la mejor razón para abrirle definitivamente la puerta de salida al rencor. 

8- Perdonar: Perdonar no es lo mismo que olvidar. Si llevamos a cuestas un dolor muy intenso, no lo olvidaremos fácilmente pero el tiempo ayudará a que la herida cicatrice. Perdonar consiste en dejar de pensar en el daño que nos hizo otro. Nadie es perfecto y otras personas tendrán que hacer esto mismo por nosotros: olvidar la ofensa, sanarse, caminar en paz…

Me quedo con la última fase: el perdón. Y sigo pensando que todos tenemos algo que perdonar y por lo que ser perdonados. Dejar de pensar en el dolor para que, poco a poco, la paz nos ilumine. Así es como el rencor desaparece. 

EL DIVÁN SOLIDARIO

viernes, 15 de agosto de 2014

¿POR QUÉ NECESITAMOS LAS VACACIONES?

¿Qué beneficios nos aportan las vacaciones de verano? 

Las vacaciones de verano suponen para cualquier persona un tiempo de desconexión necesario tras la rutina que supone el trabajo, los estudios, etc. Aportan significativos beneficios tanto físicos como psicológicos que influirán de forma positiva en la posterior vuelta a la rutina, ya que, nos van a permitir recargar las energías y recuperar fuerzas para iniciar un nuevo período. Entre los beneficios más importantes cabría destacar que son un medio excelente para superar la ansiedad y dejar atrás las tensiones estresantes. 

La forma más beneficiosa de disfrutar de las vacaciones sería tomarlas en breves períodos de tiempo varias veces al año, ya que,sufriríamos menos trastornos y problemas si tomáramos descansos más frecuentes de tiempos más cortos. Como esto anterior es complicado, por no decir imposible, repartirse las vacaciones en varios períodos a lo largo del año sería lo más conveniente de duración de 10-12 días es perfecto, ya que, es un tiempo suficiente para desconectar pero no tan largo para que la vuelta al trabajo sea complicada y difícil. 
Durante las vacaciones es muy importante intentar vivir el "aquí y ahora" disfrutar el momento, pensar en otras cosas y realizar otro tipo de actividades e intentar no llevarse los problemas estos días para que realmente el descanso sea reparador y seamos capaces de volver a la rutina con las pilas cargadas y renovados para retomar las obligaciones y responsabilidades con mayor entusiasmo, compromiso y motivación. 


Síndrome postvacacional 

El síndrome postvacacional sí que existe, aunque, es cierto que afecta más a unas personas que a otras, de la misma forma, que es variable su duración pero no suele ser superior a un mes. No es ninguna enfermedad, sino más bien un proceso emocional normal, más o menos negativo en cuanto a que se relaciona con la satisfacción personal que cada uno obtenemos del trabajo. Consta de un conjunto de alteraciones emocionales y físicas que aparecen a la vuelta al trabajo, tras largos periodos de descanso. Entre los síntomas emocionales destaca la ansiedad, la antipatía, la desgana, la tristeza, características bastante parecidas a las que puede tener una persona con depresión. 

Los síntomas fisiológicos más frecuentes son las dificultades para dormir, el cansancio continuo, dolores de cabeza frecuentes, malestar general en forma de tensión muscular o dolores gástricos. 

Y tu... ¿Qué planes tienes para estas vacaciones? ¿Qué necesitas que te aporten estos días de disfrute y tranquilidad? 

Esperamos que paséis unas felices vacaciones!



jueves, 14 de agosto de 2014

HÁBITOS "EMOCIONALMENTE SALUDABLES" PARA EL VERANO...

Llega el verano y nos apetecen otras cosas diferentes que en el invierno. Salimos más a la calle, practicamos otros deportes y a otras horas, disponemos de más tiempo para la lectura… sobre todo si estamos de vacaciones… Durante el invierno, el ajetreo, el cole de los niños, el trabajo, en definitiva, el feroz ritmo de vida que llevamos casi todos no nos deja tiempo para hacer muchas cosas que nos gustan y nos aportan bienestar. El verano puede ser una buena opción para ello…

Hoy no vamos a hablar de los hábitos saludables típicos: protegerse del sol, cuidar la alimentación, hidratarse, etc… Nos vamos a centrar en los hábitos que nos provocarán sentirnos mejor emocionalmente hablando… Y si nos sentimos mejor en el plano emocional, nos sentiremos mejor en lo que respecta a nuestra salud.

Primer hábito…

1.- Desconectar. Relajarse. No hacer nada.


Al principio cuesta, pero es muy agradable sentir la sensación de no hacer nada. Permitir al cuerpo y la mente que se tomen un descanso. Literal. Aunque sea durante unos minutos únicamente.
Mantener esta atención sobre el momento presente (mindfullness) es meditar, con los efectos tan positivos que tiene para nuestro cerebro y, en consecuencia, para nuestro cuerpo.
Personalmente (y ya que vivimos en Alicante) me gusta hacerlo al borde del mar. Tumbarme al borde del mar y durante unos minutos, con los ojos cerrados, únicamente sentir y escuchar lo que tengo a mi alrededor: el calor del sol sobre la piel (con protección, por favor), el sonido del agua llegando a la orilla, la gente hablando, los niños jugando… Durante unos minutos tomo consciencia de todo esto y me dejo llevar… Pasados unos minutos el cuerpo y la mente están como nuevos. Probadlo porque es una sensación genial.
Además, lo decía Hemingway: “Necesito un descanso saludable para poder hacer mejor mi trabajo, mi salud es el mayor capital que tengo y debo administrarla con inteligencia.” Desconectar nos permite recuperar la fuerza y la energía que utilizamos en nuestro día a día profesional y familiar. Desconectar nos permite equilibrar nuestra salud.

Segundo hábito…

2.- Cuidar la autoestima.


Los hábitos saludables incluyen el cuidado de la autoestima, de la valoración que uno tiene sobre si mismo.
Una forma de cuidar la autoestima es cambiar de imagen, utilizar colores más vivos que nos provoquen mayor alegría y con los que nos veamos más favorecidos.
Y otra forma de cuidar la autoestima es aceptarnos como somos. El verano es un buen momento para no tener que demostrar nada a nadie, para disfrutar siendo como eres realmente.
Y es que, una autoestima equilibrada, como hemos comentado en alguna ocasión, provoca que lo que entregas a los demás son cosas buenas. Y al entregar cosas buenas, también se reciben cosas buenas. Y se comienza en una espiral positiva que te hace sentir mejor contigo mismo y con los demás.
Comenzar el hábito de cuidar esa autoestima durante el verano, nos reportará beneficios personales muy, muy positivos.

Tercer hábito…

3.- Practica ejercicio.


Practicar algún ejercicio o actividad que tonifique nuestro cuerpo nos hará alejarnos del sedentarismo, causa de muchas enfermedades cardiovasculares.
Los días de verano invitan a relajarse y a olvidarse del estrés, lo que no implica estar todo el día sin hacer nada.
Déjate fluir y prueba aquel deporte que siempre quisiste practicar… Senderismo, bicicleta, deportes acuáticos, caminar todos los días…
El deporte hace que nuestro organismo segregue endorfinas, las hormonas de la felicidad…
El verano es un buen momento para probar cosas que podamos convertir en hábitos saludables durante el invierno también. Nuestro cuerpo y nuestra mente nos lo agradecerán.

Cuarto hábito…

4.- Elige un nuevo reto.


Durante el invierno, debido a nuestras múltiples ocupaciones, nos suele faltar tiempo para hacer aquello que siempre quisimos hacer, escribir un libro, hacer un viaje….
Los nuevos retos son excelentes para nuestro cerebro, ya que las cosas nuevas son muy bien aceptadas por nuestras neuronas. De hecho, acometer retos provoca que el nacimiento de neuronas en nuestro cerebro se produzca a mayor velocidad. Por tanto, atrevernos a hacer aquello que siempre quisimos, pero que nunca nos pusimos a ello, es una idea excelente para nuestro cerebro.
El reto puede ser algo sencillo, no tienes por qué proponerte escalar un 8.000… Jejeje… Quizá leer un libro que no tuviste tiempo durante el invierno, o escribir algo que tienes en mente, o comenzar a practicar ese deporte que llevas pensando tiempo, o aprender a relajarte y desconectar…
Si tienes varios en la cabeza o no te sale ninguno ahora, coge un papel y un lápiz y escribe aquello que nunca te atreviste a hacer por el motivo que sea. Si sale una lista larga, escoge 3 cosas y ponlas en orden de prioridad respecto a lo que deseas hacerlas. Empezar con lo primero te ayudará a habituarte a conseguir retos, paso a paso, uno a uno…

Quinto hábito…

5.- Aprovechar el entorno que has elegido para pasar tu verano.


Un hábito muy potenciador es aprovechar al máximo todo lo que te ofrece el entorno que has elegido para tus vacaciones.
Tanto si sales fuera de tu entorno, como si te quedas en él aprovecha para hacer las cosas que te ofrece el lugar que has elegido.
Si sales fuera de tu entorno lo tienes más fácil porque la curiosidad te llevará a conocer lo máximo sobre el entorno elegido.
Si te quedas en tu entorno, seguro que hay cosas que te gustaría hacer en él y que durante el invierno no encuentras espacio para ello. Exposiciones, paseos por el mar (en nuestro caso en Alicante), espectáculos… Los ayuntamientos ofrecen actividades extras durante el verano para acoger a los visitantes… Aprovecha y disfrútalas tú también…
Personalmente, en verano, me suelo coger sólo unos días de vacaciones y la gente me pregunta si no necesito más… Siempre contesto lo mismo… Hay gente que se gasta una pasta por alquilarse un piso para las vacaciones en Alicante. Nosotros, que tenemos la inmensa suerte de vivir aquí, aprovechemos lo que tenemos… Por mi parte, hay muchas tardes que decido terminar a la hora de comer y tomarme una tarde de playa y después una cena con amigos… Esto en Madrid no lo podía hacer y aquí sí… así que aprovecho mi entorno para hacer cosas diferentes y para conocerlo de una manera diferente.

Beneficios de los hábitos saludables…


Fundamentalmente tres:
  1. Nos sentimos mejor emocionalmente.
  2. Nos sentimos mejor físicamente.
  3. Nos sentimos mejor con los demás y provocamos que los demás se sientan mejor con nosotros.


martes, 12 de agosto de 2014

FELICIDAD Y SUFRIMIENTO

La felicidad 

Desde el punto de vista psicológico, es un estado emocional o afectivo, que se caracteriza por sentimientos de satisfacción y bienestar. Es un estado subjetivo y como tal, cada persona tiene un umbral para la felicidad, como para el dolor y la angustia. 
La felicidad, en definitiva, depende de la relación que tengamos con nosotros mismos y la relación con los demás. Esos son los dos pilares donde se cimientan la felicidad (sensación de autorrealización y plenitud) y que no se contrapone necesariamente con la tristeza: uno puede estar triste y ser feliz o tener mucha angustia pero disfrutar con la caricia del nieto o el abrazo tierno de la pareja.
No podemos olvidar que la felicidad es algo dinámico e intransferible, y que esa vivencia, de autorrealización y plenitud plena y absoluta- como dice un amigo mío- solamente se conseguirá “una hora después de muerto”. Mientras tanto habrá que esforzarse para ir poniendo los peldaños que nos conduzcan a la cumbre: la felicidad. 

El sufrimiento 
Hay que distinguir entre dolor y sufrimiento: el dolor, tanto físico como psíquico (angustia) es un hecho inevitable por ser inherente a la condición humana. Además es objetivo. Sin embargo, el sufrimiento es el nivel de daño que puede causarnos un dolor determinado: “mi dolor”(=sufrimiento). Es subjetivo. 
Para Ramiro Calle (2005) maestro de yoga, existen tres tipos de sufrimiento, de acuerdo con la sabiduría oriental: el sufrimiento inevitable: enfermedad, vejez, muerte, etc.; el sufrimiento evitable y absurdo: el que engendra nuestra mente neurótica, y el sufrimiento que causamos a los demás, por nuestra mente neurótica. 

La felicidad y el sufrimiento en la vida cotidiana 
La vida es un proyecto de felicidad que dependerá de cada uno de nosotros de hacerlo realidad o de estropearlo con falsas expectativas. Uno se siente feliz cuando llega a la conclusión de que el problema no es el problema sino la respuesta que le damos. Por esto podemos entender la felicidad de un enfermo de cáncer o la paz interior que irradia un tetrapléjico. No podemos evitar todos los conflictos, vivimos en un mundo cambiante y adverso, pero sí podemos disfrutar a pesar de ellos.

ALEJANDRO ROCAMORA BONILLA
Psiquiatra-Cofundador del Teléfono de la Esperanza

lunes, 11 de agosto de 2014

PARECÍA IMPOSIBLE

Una vez más la vida me ha sorprendido gratamente, regalándome flores en una planta de la que parecía imposible que brotara otra cosa diferente a sus grandes hojas. Pero ha brotado. Y a lo grande.

Se trata de una orquídea que me regalaron hará unos cinco años y que, rápidamente, perdió sus flores. Sin el encanto de las delicadas flores, la planta desmerece mucho pero, aún así, seguí conservándola durante estos años porque me daba pena desprenderme de ella. No lucía, pero se mantenía. 

Hace más o menos un mes empezó a despuntar una vara que, en estos momentos, tiene ocho brotes a punto de eclosionar. Inesperadamente. Sorprendentemente. 

Si esto es posible, otras muchas cosas también pueden serlo. 
Con estos brotes la vida me está enseñando a esperar, a dar tiempo al tiempo, a no creer que todo esté perdido solo porque no se aprecie a simple vista. La vida, en forma de planta, me ha regalado el valor de la espera contra todo pronóstico. Me dio más vida donde parecía no haberla. 
No son tanto las flores lo que agradezco -que también- sino la realización de lo imposible. La sorpresa. La esperanza. El creer que se puede. El ver que se puede. 

Porque, de hecho, se puede. Ahí está la prueba. 


M. Elena Valbuena 
Voluntaria T.E.

domingo, 10 de agosto de 2014

HISTORIAS DE DIVÁN (24)

¿Quién cuida de los cuidadores? ¿Quién ayuda a los que se dedican a ayudar a los demás? Este es el caso que se nos presenta en esta nueva entrega de "Historias de Diván". Un prestigioso psiquiatra acostumbrado a ayudar a otras personas se encuentra frente al laberinto de su propia existencia y con sus propios conflictos personales sin resolver. A veces olvidamos que por encima del rol que representamos en la sociedad, todos somos seres humanos. Eso nos iguala para lo bueno y para lo malo. Por eso aquellos que se parapetan detrás de su rol profesional o estatus social se llevan la peor sorpresa de su vida cuando se encuentran con ellos mismos. Quizás habría que recordarles aquella frase de Aristóteles que se menciona al principio de este capítulo: "La dignidad no consiste en nuestros honores, sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos"...... Y recuperando nuestra humanidad seremos más eficaces en nuestra ayuda.



sábado, 9 de agosto de 2014

Llegó el verano y...¿las rupturas de pareja?

¿Qué pasa en vacaciones, peleamos más de lo habitual?

El verano es la época donde afloran más los problemas entre la pareja, por diversas causas. Tanto es así que el 28% de divorcios que se producen de media al año en España lo hacen en el último trimestre, después de las vacaciones. Unos datos que no pueden pasar desapercibidos, por lo que hay que estar alerta y saber por qué curiosamente en estas fechas de esparcimiento pueden aflorar los problemas.

En verano disponemos de más tiempo para compartir con nuestra pareja, algunas empresas reducen las jornadas laborales o cambian la jornada partida por jornada intensiva.

También es en esta época, cuando la mayoría de la gente coge las vacaciones por lo que poseen una mayor disponibilidad. Precisamente esa disponibilidad de tiempo que no poseemos el resto del año, puede afectar positiva o negativamente a la relación de pareja.

¿El motivo principal? Sin duda el exceso de tiempo libre con la pareja, que motiva que surjan roces o afloren problemas encapsulados de antes y aún sin solución como la falta de comunicación, que puede existir durante el resto del año.

La casa, los niños, el trabajo, el coche, los quehaceres diarios, y un sin fin de cosas más, hacen que estemos inmersos diariamente en un sin vivir en donde estamos corriendo de un lado para el otro, no teniendo unos sencillos momentos de paz y relajación interior, para poner en orden nuestras ideas, y saber qué puede o no puede estar funcionando en nuestra relación. Con la llegada del verano y las vacaciones, el estrés diario que nos tenía sumidos en un vendaval de inquietud y ansiedad, se ha convertido en relax y relajación, de tal forma que es ahora cuando sí prestamos atención a nuestro yo interior; o, lo que es lo mismo, a nuestros problemas interiores.

RECOMENDACIONES

Para poder evitar esta situación, podemos seguir unas sencillas pautas y así lograr que las vacaciones supongan un disfrute, y no un tiempo de conflictos en la pareja. 

Estas son algunas de las recomendaciones:
  • Es importante que las tareas se repartan de forma equitativa: tanto tareas con los hijos como tareas domésticas, para que no haya roces ni malentendidos.
  • Es aconsejable organizar más o menos el tiempo libre entre los dos: qué actividades o excursiones queremos hacer, si se come fuera, si preferimos unas vacaciones de descanso…
  • Si hay problemas en organizar el horario o cada uno quiere dedicar el tiempo a una cosa, intentar por todos los medios la compatibilización, porque los planes deben ser satisfactorios para ambas partes. Si en algún momento es imposible, no es malo decidir pasar un tiempo cada uno a su aire antes que hacer todos planes sin desearlos.
  • Aprovechar si algo nos preocupa, o si tenemos algún problema o malentendido con la pareja, para hablarlo. En un momento tranquilo, de complicidad, se puede intentar solucionar aquello que hay pendiente. Siempre hablando, con tranquilidad y sin alzar el tono de voz. ¡Relájate!
  • En el caso de las parejas con hijos, hay que dejar siempre una parcela de tiempo para hacer algo especial con la pareja, sin los hijos.
  • Cuando el problema son los amigos o la familia política debemos intentar llegar a un acuerdo exponiendo con tranquilidad los motivos de la discordia, y una vez más, llegar a un acuerdo equitativo en el que ambas partes comprendan y cedan un poco.
En resumen, la clave de disfrutar en vacaciones con nuestra pareja e intentar evitar esta tendencia hacia las separaciones después de la época estival, dependerá mucho de nuestra actitud hacia el otro y nuestra disposición a aprovechar este tiempo para algo beneficioso (resolución de conflictos, diversión conjunta, descanso…) en lugar de dejarnos llevar por viejas rencillas o problemas o por la desidia del aburrimiento.

Disfrutad de las vacaciones!!

Fuente: http://psicologaamparocalandin.blogspot.com.es/2012/07/llego-el-verano-ylas-rupturas-de-pareja.html#sthash.liuuY21v.dpuf

martes, 5 de agosto de 2014

PEQUEÑAS ALEGRÍAS

LA HORA DEL CARIÑO

Llamo al timbre y entro en la casa. Cruzando el pasillo, llego hasta el comedor. Catalina, con sus noventa y tres años, esculpidos en su rostro con líneas caprichosas, está sentada junto al fuego de la chimenea. Con los dedos entrecruzados y las manos juntas sobre la mesa camilla, deja lucir en la muñeca derecha un flamante reloj. Me aproximo a darle un beso y le pregunto, nada más sentarme a su lado:
- ¿Es éste el regalo de su nieto en su cumpleaños?
- Sí, éste es. ¿Le gusta? - Me responde, acercándome la muñeca, ceñida con el reloj dorado.
- Es precioso, Catalina. Estará contenta de su nieto. ¿Quién iba a decir que a sus noventa y tres años iba a estrenar un reloj de pulsera?
- No puedo distinguir bien la hora, pero me ha hecho mucha ilusión.
Y una vez más acerca el reloj a sus ojos, achicados con el paso de los años. Ya no perciben las saetas ni los números, pero cada vez que mira el pequeño reloj, Catalina "ve" y recuerda la hora del cariño, y se alegra.

EL HERMANO SOL
Mi amigo Joaquín lleva unos años jubilado. Está enfermo de los bronquios, aunque es animoso y emprendedor. Sólo el frío lo acobarda, porque le impide respirar bien. Mientras son protagonistas de la calle las lluvias y el frío se ve obligado a recluirse en casa. Los ratos en que se encuentra mejor los invierte maquinando algún patín o carromato para sus nietos.
Esta mañana me lo encuentro en la plaza, con buen color de cara, respirando hondo y charlando con un grupo de jubilados. Nos damos la mano mientras le digo que se sentirá contento de estar aquí en pleno invierno. Él me responde con franca sonrisa que "gracias al buen tiempo, puedo salir a tomar el aire y el sol".
Mientras llegan las lluvias, Joaquín aprovecha a tope las horas y los días para respirar mejor y hasta para dar una vuelta por las calles y por el campo.

MÁS VALIOSA QUE UN MILLÓN
Hace unos meses que Isabel quedó viuda, tras haber vivido estos últimos años ejemplarmente, atendiendo a su marido enfermo y postrado en cama la mayor parte del día. Una artrosis persistente la hace ahora moverse por la casa apoyada en el andador. Ahora que disfruta de tanto tiempo libre, y con lo que le gustaría viajar, se tiene que conformar con quedarse en casa. Más de una vez le asalta la congoja y una cierta rebelión, pero el buen humor que la caracteriza, siempre viene en su ayuda.
Arreglada su habitación y los cacharros de la cocina, se dirige al espacioso comedor, donde pasa gran parte del día viendo algunos programas de la tele que previamente sabe seleccionar, repasando los periódicos y revistas que llegan a sus manos. También lee todos los días el libro de turno, que le facilita uno de sus hijos. Y, por supuesto, no le faltan visitas de familiares y vecinos, a quienes recibe con sumo agrado.
Le pido que me cuente su última alegría. "Ayer la tuve, sin ir más lejos - me contesta sonriente y como recordando -; vinieron mi hijo y mi nietecillo y se pasaron un rato muy agradable conmigo. Mi hijo y yo hablamos de sus cosas y de las mías. El nietecillo se entretuvo con una caja de galletas y una bolsa de gusanitos. Estas cosas me llenan a mí más que si me regalaran un millón".
Por supuesto, Isabel, estas alegrías no tienen precio.

PAN BENDITO
Al final de la Misa de la Candelaria hemos bendecido unos panecillos redondos para los niños. Tras bendecir a los niños más pequeños en brazos de sus madres, rodeando el presbiterio, hemos repartido un bollito a cada niño. Alguno no se ha a atrevido a probarlo; otros, sí. Uno de los más pequeños, ante la mirada atenta de su madre, ha soltado el pipo y se ha llevado el panecillo a la boca.
Al salir a la puerta, Javi,uno de los más creciditos, se ha acercado y con su media lengua nos ha dicho: "Gratias". Tanto su madre como nosotros no hemos podido menos que sonreir.

MIGUEL ROS GALLENT
Capuchino.Orientador Familiar del TE de Valencia


lunes, 4 de agosto de 2014

EL CORAJE DE ESTAR SOLO Y EN SILENCIO

La gente tiene muchos problemas en las vacaciones. Trabajan durante cinco días, esperando descansar el fin de semana. Pero en el fin de semana se suicida más gente, hay más asesinatos, más robos, más violaciones. Es extraño…mientras estas personas estaban ocupadas, no pasaba nada. Pero, de repente, durante el fin de semana pueden elegir: ocuparse de algo o descansar; relajarse les da miedo, desaparece su falsa personalidad. Mantente ocupado, haz cualquier tontería. La gente corre hacia las playas. Parachoques contra parachoques, kilómetros y kilómetros de caravana. Si les preguntas adónde van, te dirán que “se alejan de la multitud”, pero ¡la multitud va con ellos! Van buscando un sitio solitario y tranquilo…todos juntos 


De hecho, si se hubiesen quedado en casa habrían estado más solos y tranquilos, porque todos los idiotas han ido a buscar un sitio solitario. Y corren como locos, porque los dos días se acaban pronto, tienen que llegar, pero ¡no preguntes adónde! Las playas... están tan abarrotadas, que ni el mercado está tan concurrido. Y es muy curioso, la gente se encuentra mucho más tranquila tomando sol. Diez mil personas tomando sol, descansando, en una pequeña playa. Esa misma persona no podrá relajarse si está sola en la playa. Pero sabe que a su alrededor hay miles de personas relajándose. Toda esa gente estaba en la oficina, toda esa gente estaba en las calles, toda esa gente estaba en el mercado, y ahora la misma gente está en la playa. 

La multitud es esencial para que pueda existir el falso yo. En cuanto te quedas solo, empiezas a entrar en pánico. Aquí es donde deberías saber algo acerca de la meditación. 

No te preocupes, lo que puede desaparecer, merece desaparecer. No tiene sentido seguir aferrándose a ello, no es tuyo; no eres tú. Tú eres el que queda cuando se ha ido lo falso y surge lo nuevo, lo inocente y no contaminado en su lugar. Nadie más puede responder a la pregunta «¿Quién soy yo?», Tú sabrás la respuesta. 

Todas las técnicas de meditación son una ayuda para destruir lo falso. No te dan lo verdadero, lo verdadero no puede ser dado. Lo que te pueden dar no es verdadero. Lo verdadero ya lo tienes; sólo tienes que quitar lo falso.

La meditación es el coraje de estar solo y en silencio. Poco a poco, empiezas a notar que tienes una cualidad nueva, una vitalidad nueva, una belleza nueva, una inteligencia nueva, que no te ha prestado nadie, que nace de ti. Tiene sus raíces en tu existencia. Y si no eres un cobarde, florecerá. 




Luis Ferrer Fernández