sábado, 2 de noviembre de 2013

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO


El hombre en busca de sentido es el título de uno de los diez libros de mayor influencia en América.  Este libro lo escribió el Dr. Víktor Frankl, nacido en Viena en 1905, ciudad en la que fue catedrático de neurología y psiquiatría, entre otros muchos  cargos.

Durante la II Guerra Mundial, estuvo internado durante tres años en Auschwitz, Dachau, y otros campos de concentración. El Dr. Frankl nos explica en su publicación estrella, la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. (Psicoterapia centrada en el sentido). Su interés por la psicología de los internos en el campo. Y cómo pudo él, que todo lo había perdido, junto al padecimiento de todo tipo de calamidades y brutalidades sin fin, aceptar, que a pesar de todo, la vida fuera digna de ser vivida.
   
La vida siempre merece la pena ser vivida. Incluso a pesar de grandes catástrofes, o de haber perdido a seres queridos. También con el padecimiento de una gran enfermedad.  Estas desgracias como solemos llamarlas, en realidad forman parte de la vida. Y aunque llenos de dolor, las veamos injustas debido a nuestra gran ignorancia sobre la vida, en realidad ocurren porque sencillamente son una ley universal de vida (nada es para siempre).  Todas estas tragedias, enfermedades, y problemas de toda índole que vivimos o padecemos, en realidad no son sino oportunidades de crecimiento interior disfrazadas, para que desarrollemos una mayor conciencia  como seres humanos, y encontremos nuestro camino de evolución interior dando sentido a nuestra vida.Si no encontramos ese sentido a nuestra vida, no solo nos sentiremos vacíos, e infelices, sino lo que es peor, al final de nuestras vidas, tendremos la responsabilidad sobre nuestra conciencia, de ver como nuestra vida se ha consumado, y no hemos sabido para qué hemos vivido. 

“No es el sufrimiento en sí mismo el que hace madurar al hombre, es el hombre el que da sentido al sufrimiento”. 

El Dr. Frankl durante su primera noche en el lager (campamento), se conjuramentó consigo mismo, para no lanzarse contra las alambradas.  Ésta era la expresión típica de la jerga del campo, para describir el método más frecuente de suicidio: tocar la valla electrificada.   
Frankl a pesar de sufrir como un prisionero más, estudiaba las reacciones psicológicas de los internados en los campos.  Observó una apatía emocional que permitía permanecer impasible ante los continuos sufrimientos diarios.  El prisionero enseguida construía, gracias a esa insensibilidad, un caparazón afectivo que actuaba como un íntimo escudo protector, para desembocar posteriormente, en una gran apatía; síntoma típico de lo anterior, actuando como un mecanismo inevitable de autodefensa. 
            
El Dr. Frankl tenía especial dedicación, en ayudar a los que se encontraban en peores condiciones, es decir, a los enfermos que se les permitía quedarse en el barracón en vez de salir a trabajar. Le parecía más sensato intentar ayudar a sus compañeros como médico, que vegetar o perder la vida en un trabajo improductivo e inútil. 
            
Intuyó, cómo un hombre despojado de todo, puede saborear la felicidad, aunque solo sea un suspiro de felicidad.  Ahora estaba convencido de una cosa, algo que había aprendido demasiado bien: el amor trasciende la persona física del ser amado, y encuentra su sentido más profundo en el ser espiritual del otro, en su yo íntimo. Esta intensificación de la vida interior, defendía al prisionero contra el vacío, la desolación y la pobreza espiritual de su existencia actual, al tiempo que le permitía evadirse devolviéndolo a su vida pasada. 
A medida que la vida interior del prisionero se hacía más honda, apreciábamos la belleza del arte de la naturaleza quizá por primera vez, o con una emoción desconocida.  Bajo la viveza de esas vivencias estéticas, conseguían olvidarse de las terribles circunstancias de su entorno.                                               

Con el paso del tiempo en el campo, la desnutrición, el trabajo forzado, y los maltratos, hacen desaparecer por completo las últimas capas de grasa subcutánea de nuestros cuerpos, los cuales presentaban la apariencia de esqueletos disfrazados con pellejos y andrajos; se podía observar como los cuerpos se devoraban a sí mismos.  El organismo digería sus propias proteínas y los músculos se consumían.  El cuerpo se quedaba sin defensas.         
De vez en cuando, el Dr. Frankl levantaba la vista al cielo y contemplaba el diluirse de las estrellas, mientras su mente se aferraba a la imagen de su esposa, imaginándola con una asombrosa precisión.  En ese estado de embriaguez nostálgica se cruzó por su mente un pensamiento que le petrificó, “el amor es la meta última y más alta a la que puede aspirar el hombre”.       Percibe en toda su hondura el significado del mayor secreto que la poesía, el pensamiento y las creencias humanas intentan comunicarnos: “la salvación del hombre solo es posible en el amor y a través del amor”. 
Al Dr. Frankl le invade como a todo prisionero, la idea de evadirse del campo; pero por primera vez decide mandar sobre su destino.  A pesar de tener la posibilidad de fugarse con algunos de sus compañeros, decide no hacerlo.  Al expresar su inquebrantable resolución de permanecer junto a sus enfermos, desapareció su inquietud interior, ganando una íntima paz, una paz que jamás había experimentado. 
Las experiencias de la vida en un campo de exterminio, demuestran que el hombre mantiene su capacidad de elección.  El hombre puede conservar un reducto de libertad espiritual, de independencia mental, incluso en aquellos crueles estados de tensión psíquica y de indigencia física. 
       
Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: La última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal que debe afrontar frente al destino, para decidir su propio camino.  Es decir: cada hombre, aun bajo unas condiciones tan trágicas, guarda la libertad interior de decidir quién quiere ser; espiritual y mentalmente.  La libertad interior jamás se pierde.  Y es precisamente, esta libertad interior la que nadie nos puede arrebatar, la que confiere a la existencia una intención y un sentido. 
El talante con el que un hombre acepta su ineludible destino, y todo el sufrimiento que le acompaña la forma en que carga con su cruz, le ofrece una singularidad oportunidad, incluso bajo las circunstancias más adversas, para dotar a su vida de un sentido más profundo.  Aun en esas situaciones se le permite conservar su valor, su dignidad, su generosidad.  En cambio, si se zambulle en la amarga lucha por la supervivencia, es capaz de olvidar su humana dignidad, y se comporta poco más allá a como lo haría un animal.   
Cualquier situación difícil, ofrece al hombre una oportunidad para su enriquecimiento interior.  La libertad interior puede elevar al hombre muy por encima de su destino adverso.En multitud de ocasiones, como antes dijimos, son las circunstancias excepcionalmente adversas o difíciles, las que otorgan al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más allá de sí mismo. 
Algunos prisioneros del lager, en vez de aceptar las dificultades del campo como una prueba de su entereza humana, juzgaban su situación como un error o un paréntesis del destino, como algo privado de cualquier consistencia existencial.  Para estas personas, se oscurece el sentido de la vida; y esta acaba perdiendo todo su sentido. El prisionero que perdía la fe en el futuro, en su futuro, estaba condenado.  Con la quiebra de la confianza en el futuro, faltaban asimismo, las fuerzas del asidero espiritual; el prisionero se abandonaba y decaía, se convertía en sujeto del aniquilamiento físico y mental. 
Bajo las dramáticas condiciones de un campo de concentración, los reclusos deben proponerse una meta futura, un objetivo concreto que de sentido a su vida.  “El que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo”. 
Lo que de verdad necesitamos, es un cambio radical en nuestra actitud frente a la vida.  “En realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espere algo de nosotros”  Pensemos en lo que la existencia nos reclama continua e incesantemente, y no en lo que nosotros podemos extraer de ella. Vivir significa, asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta, a las cuestiones que la existencia nos plantea cumplir, con las obligaciones que la vida nos asigna a cada uno en cada instante particular.      
La terapia de Frankl, consistía en hacer comprender a sus compañeros, que la vida sí esperaba algo de ellos.  Esta unicidad y singularidad que diferencia a cada individuo, confiere un sentido a su existencia, se fundamenta en su trabajo creador, y en su capacidad de amar. 
La logoterapia de Frankl, se centra en el sentido de la existencia humana, y en la búsqueda de ese sentido por parte del hombre. La primera fuerza motivadora del hombre, es la lucha por encontrarle un sentido a su propia vida.  El hombre necesita algo por lo que vivir. Nada en el mundo ayuda a sobrevivir, aun en las peores condiciones, como la conciencia de que la vida esconde un sentido.  “ 
Los campos de concentración nazis, dan fe de que los prisioneros más aptos para la supervivencia, resultaron ser aquellos a quienes esperaba alguna persona, o les apremiaba la responsabilidad de acabar una tarea, o cumplir una misión (hecho confirmado con posterioridad, por los psiquiatras norteamericanos en Japón y en Corea).
El vacío existencial es un fenómeno muy extendido en nuestros días.  

El vacío existencial se manifiesta principalmente, en un estadio de tedio (aburrimiento).  Con frecuencia el vacío existencial se presenta bajo máscaras y disfraces.  A veces la voluntad de sentido, se compensa mediante la voluntad de poder, hasta en su expresión más tosca: la voluntad de tener dinero.  En otras ocasiones, el vacío de la voluntad de sentido se rellena con la voluntad de placer. Y eso explica que la frustración existencial, suela provocar un desenfreno libidinoso.  En este vacío existencial, germinan y florecen los procesos y mecanismos neuróticos. 
el hombre no debería cuestionarse sobre el sentido de la vida, sino comprender que la vida le interroga a él.  En otras palabras, la vida pegunta por el hombre, cuestiona al hombre, y éste contesta de una única manera: respondiendo de su propia vida y con su propia vida.  
El sentido de la vida ha de buscarse en el mundo, y no dentro del ser humano. Cuanto más se olvida uno de sí mismo, al entregarse a una causa, o a una persona amada, más humano se vuelve, y más perfecciona sus capacidades.   
De acuerdo con la logoterapia del Dr. Frankl, podemos descubrir o realizar el sentido de la vida, según tres modelos diferentes: (1) realizando una acción, (2) acogiendo las donaciones de la existencia, (3) por el sufrimiento. Uno de los axiomas básicos de la logoterapia, mantiene que la preocupación principal del hombre, no es gozar del placer, o evitar el dolor, sino buscarle un sentido a la vida.   
El vacío existencial es la neurosis colectiva más frecuente de nuestro tiempo. Se describe como una forma privada y personal de nihilismo, y el nihilismo se define por la radical afirmación de la carencia de sentido del hombre. 
La vida es como un lienzo, si no lo pintamos, este no tendrá nunca ninguna obra. Con nuestra vida ocurre igual, no esperemos nada de ella, pues la vida en sí misma, no nos dará nunca nada.Nosotros somos los pintores de nuestra propia vida, y por tanto, los que tenemos que pintar en nuestro lienzo de vida.  Venimos al mundo a pintar ese lienzo.  Venimos al mundo para aportar algo a la existencia y disfrutar de ella. Venimos al mundo para amar y ayudar a nuestros semejantes, y no para que estos nos sirvan o  explotarlos.Venimos al mundo para colaborar con nuestro creador, crecer interiormente y evolucionar con conciencia. 
La profunda dignidad de sentirse un ser humano, está tan arraigada en la dimensión espiritual del hombre, que resulta imposible arrancarla incluso en las lacerantes condiciones de un lager. 
El Dr. Víktor Frankl, ha sido sin duda, uno de los mayores ejemplos de solidaridad y humanidad que han nacido en el siglo pasado. 
La vida siempre merece la pena ser vivida.   

Luis Ferrer Fernández

miércoles, 30 de octubre de 2013

Los Diez Secretos del Amor abundante.


  • Una moderna parábola de sabiduría y amor que cambiara tu vida ...
  • No existe mayor error en la vida que mostrarse cínico ante el amor. Cuando llegues al final de tu vida, lo único que contara será el amor que has dado y has recibido.
  • En tu viaje al otro mundo, lo único que te llevaras contigo es amor y lo único de valor que dejaras atrás es amor ...
  • Por eso el amor es el mejor regalo de la vida. Le da sentido y lo hace merecedora de ser vivida.
  • El amor no es algo que sucede, es algo que creamos y todos tenemos esa capacidad.
  • Para amar realmente, debes de comprender a esa persona, necesitas conocerla y respetarla. Es preciso que su bienestar te preocupe de verdad.
  • Para amar a una persona de verdad debes de verla por dentro (su naturaleza, su espíritu o su alma). Hay cosas que no pueden contemplarse con los ojos. En el amor lo esencial solo puede verse con el corazón.
  • “Todos tenemos el poder de amar y de que nos amen y la capacidad para crear relaciones amorosas en nuestra vida. Por eso es tan triste que la gente decida vivir sin amor"
  • El amor esta disponible para todo el mundo, pero debemos elegirlo. En la vida logras lo que eres, y eres lo que logras. Las relaciones no aportan el amor, nosotros ponemos amor en la relación. Cuando somos cariñosos, una relación cariñosa surge inevitablemente.
  • Si deseas amor, debes de renunciar a tus miedos y estar dispuesto a no dejar pasar las oportunidades.


Para ello debes de conocer Los Diez Secretos del Amor Abundante:

I. EL PRIMER SECRETO, EL PODER DEL PENSAMIENTO: El amor comienza con el pensamiento. Nos convertimos en lo que pensamos. Los pensamientos amorosos crean experiencias y relaciones amorosas. Las afirmaciones pueden cambiar nuestras creencias y pensamientos acerca de nosotros mismos y de los demás.
Si quieres amar a alguien, necesitas tener en cuenta sus necesidades y deseos. Pensar acerca de tu pareja ideal te ayudará a reconocerla cuando entre en tu vida.

II. EL SEGUNDO SECRETO, EL PODER DEL RESPETO: No puedes amar a nada ni a nadie a menos que antes lo respetes. La primera persona que merece tu respeto eres tú. Para recuperar el respeto por ti mismo, hazte la pregunta: ¿Qué respeto en mí? Para respetar a los demás, incluso a las personas que te desagradan, pregúntate: ¿Que respeto de ellos?

III. EL TERCER SECRETO, EL PODER DE LA ENTREGA: Si deseas recibir amor, ¡todo lo que tienes que hacer es darlo! Cuanto más amor entregues, más recibirás. Amor es entregarte sin condiciones y voluntariamente. Practica al azar actos de bondad. Antes de comprometerte a una relación, no te preguntes por lo que la otra persona te puede dar, sino por lo que tú puedes aportarle a ella. La fórmula secreta de una relación amorosa, feliz y para toda la vida es centrarte siempre en lo que puedes dar en vez de en lo que puedes sacar de ella.

IV. EL CUARTO SECRETO, EL PODER DE LA AMISTAD: Para encontrar un amor verdadero, primero debes encontrar a un amigo o una amiga verdadera. El amor no consiste en mirar a los ojos del otro, sino en mirar juntos en la misma dirección. Para amar a alguien de verdad debes amarlo por lo que es, no por su aspecto físico. La amistad es la tierra en la que la semilla del amor crece. Si deseas introducir amor en una relación, primero debes aportarle amistad.

V. EL QUINTO SECRETO, EL PODER DEL CONTACTO FÍSICO: El contacto físico modifica una de las expresiones más poderosas del amor que existe, destruye barreras y crea vínculos entre la gente. El contacto físico altera nuestro estado físico y emocional y nos hace más receptivos al amor. El contacto físico nos ayuda a que el cuerpo sane y enternece el corazón. Cuando abres tus brazos, estás abriendo tu corazón.

VI. EL SEXTO SECRETO, EL PODER DEL DESPRENDIMIENTO: Si amas algo déjalo libre. Si vuelve es tuyo; si no lo hace, nunca lo fue. Incluso dentro de una relación amorosa, la gente necesita tener su propio espacio. Si queremos aprender a amar, primero debemos aprender a perdonar y dejar ir nuestras heridas y dolencias del pasado. Amar significa desprendernos de nuestros miedos, prejuicios, ego y condicionamiento. Hoy dejo atrás todos mis miedos, el pasado ya no tiene poder sobre mí; hoy es el comienzo de una nueva vida.

VII. EL SÉPTIMO SECRETO, EL PODER DE LA COMUNICACIÓN: Cuando aprendemos a comunicarnos abiertamente y con sinceridad, la vida cambia. Amar a una persona es establecer comunicación con ella. Deja que la gente a la que amas sepa que la amas y aprecias. Nunca tengas miedo a pronunciar las palabras mágicas: te quiero. No dejes pasar la oportunidad de halagar a una persona. Despídete de la gente siempre con palabras cariñosas: puede que sea la última vez que veas a esa persona. Si estuvieras a punto de morir y pudieras llamar por teléfono a las personas que quieres, ¿a quién llamarías?, ¿qué le dirías?... ¿a qué esperas para hacerlo?

VIII. EL OCTAVO SECRETO, EL PODER DEL COMPROMISO: Si deseas amor en abundancia, debes establecer el compromiso de lograrlo, un compromiso que se reflejará en tus acciones y en tus pensamientos. El compromiso es la verdadera prueba de que el amor está presente. Si quieres tener una relación con amor, debes comprometerte a crear la relación que quieres. Cuando estamos realmente comprometidos a algo o con alguien, abandonar nunca es la opción. El compromiso distingue una relación frágil de una sólida.

IX. EL NOVENO SECRETO, EL PODER DE LA PASIÓN: La pasión enciende el amor y lo mantiene vivo. Una pasión duradera no procede exclusivamente de la atracción física, sino que se origina gracias a un profundo compromiso, entusiasmo, interés y fascinación por la otra persona. La pasión se puede reavivar recreando experiencias pasadas en las que existe pasión. La espontaneidad y las sorpresas crean pasión. El amor y la felicidad comparten la misma esencia; todo lo que necesitamos hacer es vivir cada día con pasión.

X. EL DÉCIMO SECRETO, EL PODER DE LA CONFIANZA: La confianza es esencial para establecer una relación con amor. Si un miembro de la pareja está cegado por la sospecha, la ansiedad y el temor, el otro se sentirá atrapado y emocionalmente ahogado. No puedes amar a una persona plenamente a menos que confíes en ella. Actúa como si la relación que mantienes con una persona nunca fuese a acabarse. Una manera de saber si una persona es la adecuada para ti es preguntándote: ¿confío en ella plenamente y sin reservas? Sí la respuesta es negativa, piénsalo con cuidado antes de comprometerte más.

Fuente: Los Diez Secretos del Amor abundante. ADAM J. JACKSON.

lunes, 28 de octubre de 2013

HISTORIAS DE DIVÁN (3)

Queridos/as amigos/as,os presentamos un nuevo capítulo de nuestra serie favorita: "Historias de diván". En ella se plantea de manera ficticia un nuevo caso clínico. Que lo disfrutéis.


domingo, 27 de octubre de 2013

PIENSA BIEN PARA SENTIRTE MEJOR" EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA DE VALENCIA


El pasado fin de semana, del 18 al 20 de Octubre, tuvo lugar, en la Sede del Teléfono de la Esperanza de Valencia, una nueva edición del Curso "Piensa bien para sentirte mejor". En este Curso intentamos explorar nuestros pensamientos y detectar las ideas irracionales y negativas que muchas veces son las que amargan nuestras vidas y las de nuestros seres queridos. En él pretendemos aportar una serie de recursos, de forma práctica y amena, que nos ayuden a vivir nuestras vidas de forma más racional y positiva. 

Como podéis apreciar en las fotos el clima alcanzado en el Curso, de alegría, entusiasmo y ganas de trabajarse a sí mismos junto a los demás fue grande entre el numeroso grupo de participantes. 

Si el grado de satisfacción se midiese por las caras de las personas, estaría claro cuál ha sido en este Curso. Desde aquí queremos saludar a todos/as los/as participantes y animarles a continuar el camino emprendido, con paciencia y perseverancia. 
En la actualidad se han formado 4 grupos de profundización y seguimiento, que continuarán trabajando-se los contenidos del Curso en las próximas semanas. Enhorabuena y Adelante,que el camino es largo, pero el objetivo de nuestro bienestar emocional merece la pena. 


sábado, 26 de octubre de 2013

MITOS SOBRE LOS SENTIMIENTOS

Estamos inmersos en un mundo donde lo que prima es la razón, la inteligencia, el comprender, no el sentir o emocionarse ante los pequeños o grandes acontecimientos de la vida. La inteligencia es la base de nuestro éxito personal y laboral. Vivimos como si los sentimientos solamente fueran un lastre para desarrollarnos en la vida. Por esto, se nos educa en el convencimiento de que cuanto más fríos y calculadores seamos más posibilidades de éxito tendremos. No podemos ser demasiado sensibles, ni dejar que los sentimientos invadan nuestras vidas. He aquí algunos de esos mitos que proliferan en nuestra sociedad occidental:

1).- Hay que decidir con la cabeza y no con el corazón: según este principio los grandes triunfadores, es lo que nos inculcan desde la más tierna infancia, serán aquellos que desarrollen al máximo su inteligencia (saber, almacenar conocimientos, etc.) y en un segundo lugar está el desarrollo de  sus capacidades creativas, relacionales y afectivas. Pero esto no es cierto, a veces el corazón tiene una visión más completa que la propia razón.  En la historia de la humanidad las grandes atrocidades se han cometido cuando se han mutilado los sentimientos y se ha hipertrofiado la razón. Un ejemplo, son los asesinatos y torturas cometidos por los dictadores (Hitler,  etc.).

2).-Los sentimientos negativos son siempre malos: los sentimientos negativos (vergüenza, tristeza, miedo, ansiedad, etc.)  siempre tienen un valor adaptativo. Es decir, el ser humano se sirve de ellos para poder seguir viviendo. Por lo demás, su bondad o no, dependerá de cómo se utilicen. Así, por ejemplo, si una persona tiene vergüenza ( sentimiento negativo) por su falta de cultura y toma la decisión de estudiar, ese sentimiento negativo le habrá servido para crecer como persona y sentirse en paz consigo mismo y con los demás (sentimiento positivo).

3).-Existe incompatibilidad entre los sentimientos negativos y positivos: es decir, según esta creencia ambos sentimientos son excluyentes: no puedo estar triste y al mismo tiempo estar tranquilo, por ejemplo. No obstante, nuestra experiencia cotidiana nos dice que  esa contradicción no existe. Por lo tanto, la representación de los sentimientos no es una línea continua donde los extremos estarían representados por los sentimientos positivos y negativos, ni tampoco es una balanza donde los sentimientos positivos serían el contrapeso de los negativos, sino que la representación gráfica más adecuada es un eje de coordenadas donde el individuo esté situado en un punto donde convivan sentimientos positivos y negativos al mismo tiempo. Así, un persona puede sentir pena, tristeza y dolor por la muerte de un ser querido (sentimientos negativos) pero al mismo tiempo puede estar en paz consigo mismo (sentimiento positivo) por su actuación mientras duró la enfermedad.   

4).-Prohibido expresar los sentimientos negativos: sin embargo, una educación sana es aquella que se soporta en pilares diferentes, es decir, proporciona un  clima familiar en el que la emoción positiva (alegría, esperanza, etc.) se pueda expresar, pero también la rabia, los celos, la agresividad. "No te queremos menos por tu acto agresivo; te queremos más porque has sido capaz  de expresarte y reconocer tu fallo". Este podría ser un buen lema para una familia sana. En definitiva, los padres, como catalizadores del desarrollo humano de sus hijos, deberán facilitar  la libertad de sentir, no solamente la libertad de pensar y de  actuar.

5).-El gozar es negativo: gozar no es negativo, siempre y cuando no interfiera los derechos de los demás. Al igual que el bebé desea neutralizar el incremento de displacer (sed, sueño, hambre, etc.), también el adulto es muy sensible a la angustia, desvalorización de los demás, etc. En este segundo supuesto la satisfacción no siempre puede ser inmediata (como en el bebé), pero sí procurar compensar, de alguna manera,  esa carencia y siempre respetando el derecho del otro.                                                                 
                                                    
Alejandro Rocamora Bonilla                                                                       Psiquiatra-Miembro Fundador del TE

martes, 22 de octubre de 2013

LA ZONA DE CONFORT


Muchos de nosotros caemos en la trampa de pasar la mayor parte de nuestra vida haciendo lo mismo día tras día... Nos sentimos perdidos, desconectados con nosotros mismos y llegamos a pensar que las cosas buenas solo le pasan a otros y terminamos haciendo lo mismo una y otra vez, la misma vida por años, las mismas relaciones, las mismas conversaciones, el mismo círculo, la costumbre ya propia de criticar y meterse en la vida de los demás, con altas, bajas ,y como si pareciera que nada milagroso acaeciera en nuestra vida.
¿ Qué nos impide sentirnos realizados?  Muchos ya no queremos regresar a la "normalidad", o a la vida de siempre!. Queremos mejorar nuestras condiciones de vida tanto físicas como espirituales. Y para eso más que promesas de año, y grandes juramentos hechos a ti y al universo; es el darse cuenta que necesitamos salir de nuestra ZONA DE CONFORT.

¿Qué es nuestra zona de confort? No necesariamente significa que estás echado sobre tu sillón preferido (aunque podría ser) la zona de confort la comprenden muchos factores. Entre ellos se encuentran: tus hábitos, tus rutinas, tus conocimientos, tus habilidades, tus actitudes y tus comportamientos; todo aquello conocido para ti y a lo que estás acostumbrado. Es decir, no cambiar nada de lo que te rodea, actuar como siempre lo has hecho, no aventurarse, no modificar. Significa que tu vida es tan a gusto que realmente has dejado de crecer.

Cuando estás cómodo, no estás creciendo dice un refrán. Pero ¿como saber si te encuentras en tu zona de confort? Pues muy fácil, si has estado en el mismo lugar sin ver algún avance en tu vida; estás en tu zona de confort. Si no has hecho lo que te gusta, ni aprendido alguna técnica o viajado más allá de los confines, estás en una zona de confort. Si sigues en el mismo trabajo o empleo que no te gusta y sin aspirar a algo mejor; estás en tu zona de confort. Y lo peor es que te encuentras sin ganas de modificarlo, porque estas acostumbrado a eso, es lo que conoces y aunque no nos guste te da seguridad.

Zona de confort es vivir una vida en la que se sigue haciendo las cosas de la manera en que siempre se han hecho, y puede en cierto momento convertirse en una zona de peligro, porque no advertirás la falta de vida en la que te has mantenido. Las depresiones, enfermedades, son derivadas por mantenerse por bastante tiempo en una zona de confort. Y te preguntarás ¿cual es el peligro? No respondiendo al cambio que se requiere, no sacar todas tus habilidades, hasta que llegue una fuerza externa para hacerlo.

No responder al cambio es  no responder al desarrollo de tu persona, a ir con los ciclos de la vida. Porque es un estado natural. Realmente las enfermedades y toda esta teoría de la zona de confort fué por la dificultad que tenía el hombre al vivir una vida sana; con metas y cambios significativos. En pocas palabras si no sientes miedo en lo que haces, estás en tu zona de confort.

Uno de los motivos por los cuales no salimos de la zona de confort es el miedo a no poder volver a ella, lo cual no es cierto. Ya que tu zona de confort siempre permanece ahí, de hecho, se puede aumentar. El temor de hacer, dejar, de crear o abandonar rutinas, horarios, personas, maneras de hacer o comer cierto tipo de comida puede llevar a la persona a vivir otra experiencia. Y liberarse.
Por eso, lo que realmente ocurre es que al salir se extiende tu zona de confort y aprendizaje. No se trata de un cambio en el que pierdes lo que ya tenías, si no que es un proceso de desarrollo personal en el cual añades conocimientos, habilidades, experiencias, nuevas rutinas, y lo mejor un gran cambio en la manera en cómo te percibes.

Si has evitado hacer cosas que te dan miedo, absolutamente estás en tu zona. Y bueno para salir de aquí ¿qué se requiere? No es necesario que dejes todo y viajes, se trata de desarrollarte, innovarte, aventurarte en terrenos que no son familiares, actuar de diferente manera cuando lo usual es que lo hagas de otra forma. Abrirte a nuevas opciones, hacer grandes cambios de vida.Tal vez aplicar para estudiar o trabajar en el extranjero, estudiar otro idioma. Conocer gente diferente a la que usualmente frecuentas. Atreverte a realizar tu sueño. Establecer metas a largo y corto plazo, fantasear con la manera que quieres ser, estudiar lo que siempre has querido y no pudiste por miedo, recursos, o falta de información, etc.

No hay nada peor que vivir dentro de una zona de confort que te molesta pero que no haces nada para cambiarla. Vivir con tus padres, tener el mismo trabajo de siempre sin retribuciones satisfactorias, tener una pareja en donde ya perdiste todo el deseo de ser pareja. Entonces este tema, es para que investigues, comiences a cambiar y actuar.

OTRAS CARAS DE LA ZONA DE CONFORT....

Criticar, es una zona de confort.
Enfadarse también es una zona de confort.
Quejarse, es zona de confort.
Herir a los demás también es zona de confort.
Estar triste, tener depresión, puede ser una zona de confort.
Llorar, angustiarte, ignorar, preocuparte en exceso también puede ser una zona de confort.

Porque es algo conocido y no se quiere cambiar...


martes, 15 de octubre de 2013

TRATARNOS BIEN, O EL PLACER DE LA AUTOCOMPASIÓN

“La paz que ha de hallarse dentro de uno se encuentra en el mismo lugar en el que se ubican la agitación y el sufrimiento.
No ha de hallarse en el bosque ni en la cima de la colina, ni es otorgada por un maestro. Donde usted experimenta sufrimiento puede encontrar la emancipación del sufrimiento. En realidad, tratar de escapar del sufrimiento es, de hecho, correr hacia él”
(Ajahn Chah)

Tratarme bien, ser gentil con uno mismo suena tan sencillo, resulta tan evidente su importancia, es una actitud tan determinante para el propio bienestar y de quienes nos rodean, y sin embargo, a pesar de su simpleza no resulta nada fácil de practicar.
Las exigencias y el estrés en el mundo moderno se traducen también en autoexigencia, en un sentido crítico y enjuiciador hacia nosotros mismos; además, en el camino de nuestras vidas vamos experimentando sufrimientos, pérdidas y decepciones que nos ponen a prueba, en muchos de esos momentos de dificultad aprendemos a ser severos y autocríticos con nosotros mismos, pudiendo llegar a ser incluso violentos: “¡Qué estúpido soy!, hasta cuando”, o “¿Por qué me pasan estas cosas a mi?” o “No soy digno de que me quieran”, pueden ser algunas de las expresiones que usamos con nosotros mismos. Sin darnos cuenta, podemos haber establecido un modo dañino de relacionarnos con nosotros mismos.
Las prácticas de atención plena son una oportunidad para observar el modo en que me estoy relacionando conmigo mismo. ¿Qué frases o ideas me estoy repitiendo continuamente? Con mis acciones y hábitos ¿Qué emociones estoy cultivando? ¿Cómo me estoy tratando?

Tratarme bien, ser amable y comprensivo con uno mismo es una actitud que podemos decidir cultivar, y es una alternativa especialmente relevante de practicar en momento de dificultad, cuando emerge nuestro crítico más severo, nosotros mismos, haciendo que el sufrimiento también aumente.
Ser amables y comprensivos con nosotros mismos no es sinónimo de autoindulgencia o de estar centrados en nosotros mismos. Ser amables con nosotros mismos nace de reconocer nuestra humanidad compartida, al ser conscientes de nuestra vulnerabilidad y ser respetuosos con ella, aparece la necesidad de tratarnos igual de bien que aquellos a los que más apreciamos, es decir, reconocer que no somos ni superiores ni inferiores a nadie, sino semejantes, formamos parte de la humanidad y de la vida entera.
Hoy existe mucha evidencia científica de los beneficios de la gentileza y compasión con uno mismo. Las personas que se tratan bien a sí mismas tienen también un mayor bienestar, poseen una menor ansiedad, depresión, enfado y una mayor inteligencia emocional.
Ser críticos y enjuiciadores de nosotros mismos hace más probable también que adoptemos esas mismas actitudes con quienes nos rodean, nos demos cuenta o no de ello. De modo similar, cultivar el ser gentiles y compasivos con nosotros mismos nos abre las puertas a tener esa misma actitud hacia quienes nos rodean, repercutiendo favorablemente en nuestras relaciones interpersonales. Observar con gentileza nuestros errores y dificultades permite abrir un espacio para empatizar con quienes están a nuestro alrededor. Una respuesta compasiva con nosotros mismos nos ayudará a responder al sufrimiento emocional de otros con bondad, en vez de con crítica o culpa. 



Práctica:

Utilizando la metáfora del jardinero expresada por el monje Vietnamita Thich Nhat Hanh, la práctica que les proponemos consiste en hacer presente aquellos aspectos que nos nutren, nos revitalizan. En la metáfora del jardinero esto se realiza regando las semillas de bienestar en nosotros mismos, y sólo nos tomará un par de minutos.
Puedes sentarte un momento y traer tu atención gentilmente a tu momento presente…prestando atención a tu respiración y a las sensaciones corporales de este instante… Mantente unos segundos respirando…
Luego, puedes hacer presente los aspectos que te nutren y vitalizan hoy, y puedes verlos como semillas que puedes regar en ti mismo o en ti misma… puedes permitirte sentir las sensaciones de natural descanso, alegría, serenidad, bienestar, o lo que sea que surja, sin hacer ningún esfuerzo en especial… o simplemente puedes sentir la natural estabilidad y ritmo de la respiración.
Permítete por un momento prestarle atención a esos aspectos que se vuelven presente en ti mismo, permítete regar con la energía de tu atención aquello que aprecias y que ya posees…
Manteniendo atención a lo que surja, ahora podrías reconocer algunas acciones hábiles, que estén dentro de tu influencia realizar y que te permitan regar estas semillas de bienestar. ¿Qué pequeña acción podría ser significativa para incrementar tu bienestar? Puedes incluir  hacer o dejar de hacer algunas actividades que generen bienestar en ti y a quienes te rodean, ¿Cuál sería el primer paso? Si gustas podrías escribirlo y luego poner manos a la obra…
Para concluir, permite sentir algunas respiraciones, apreciando el milagro de estar vivo, en el lugar en el que estás, quizás agradeciéndote el haberte regalado esta Pausa de atención.







EL DIVÁN SOLIDARIO

lunes, 14 de octubre de 2013

HISTORIAS DE DIVÁN (2)


Querid@s amig@s os presentamos la 2ª entrega de la Serie "Historias de Diván". Como sabéis en cada caso se presenta un caso diferente entre el psicólogo y el paciente de turno. Es una serie de la TV uruguayo-argentina, de buena factura, con buenas interpretaciones y en el aspecto terapéutico bien supervisada. Os la recomendamos. A veces solemos decir, como en este caso, que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Nunca en una serie de TV se había tratado con tanto realismo y veracidad una consulta terapéutica. Deseamos que disfrutéis de ella y nos hagáis llegar vuestro parecer sobre la misma. Nos será de gran ayuda a la hora de tener en cuenta vuestros gustos e intereses, de cara a lo que vamos programando en el Blog.



domingo, 13 de octubre de 2013

El teléfono de la esperanza, un descubrimiento extraordinario.

LAS IDEAS CREATIVAS SURGEN DE LA MENTE INDIVIDUAL
En el discurso final de la novela 'El manantial', de Ayn Rand, luego llevada al cine, el protagonista, Howard Roark, pronuncia estas palabras para defenderse ante el tribunal que le juzga:
"El hombre no puede sobrevivir si no es a través de su mente, llega al mundo desarmado, su cerebro es su única arma. Pero la mente es un atributo del individuo, es inconcebible que exista un cerebro colectivo. El hombre que piensa debe pensar y actuar por sí sólo, la mente razonadora no puede funcionar bajo ninguna forma de coacción, no puede estar subordinada a las necesidades, opiniones, o deseos de los demás, no puede ser objeto de sacrificio. El creador se mantiene firme a sus convicciones. El parásito sigue las opiniones de los demás. El creador piensa, el parásito copia. El creador produce, el parásito saquea. El interés del creador es la conquista de la naturaleza, el interés del parásito es la conquista del hombre. El creador requiere independencia, ni sirve ni gobierna, trata a los hombres con intercambio libre y elección voluntaria. El parásito busca poder, desea atar a todos los hombres para que actúen juntos y se esclavicen. El parásito afirma que el hombre es sólo una herramienta para ser utilizada, que ha de pensar como sus semejantes y actuar como ellos, y vivir la servidumbre de la necesidad colectiva prescindiendo de la suya. Fíjense en la historia. Todo lo que tenemos, todos los grandes logros han surgido del trabajo independiente de mentes independientes. Y todos los horrores y destrucciones, de los intentos de obligar a la humanidad a convertirse en robots sin cerebros y sin almas, sin derechos personales, sin ambición personal, sin voluntad, esperanza o dignidad. Es un conflicto antiguo, tiene otro nombre, lo individual contra lo colectivo".
Aunque los conceptos y tesis de Ayn Rand han recibido muchas alabanzas y críticas, aunque ha tenido partidarios y detractores, reconozco que muchas personas estarían dispuestas a suscribir el fragmento que he escogido. Su vida fue llevada al cine, y la protagonizó Helen Mirren ('La pasión de Ayn Rand').
SERAFÍN MADRID, UNA MENTE MUY ORIGINAL
En 1971, Serafín Madrid ideó el Teléfono de la Esperanza en la ciudad de San Juan de Dios, en Alcalá de Guadaira (Sevilla). Él ya contaba con personal especializado en instituciones de rehabilitación. Su originalidad consistió en integrar también a un grupo amplio de especialistas en Psicología, Trabajo Social, Psiquiatría, Psicopedagogía y Psicoterapia, algo totalmente novedoso e incluso controvertido en aquellos tiempos (recordemos lo que dice Howard Roark en su discurso). Es decir, que además de las funciones de rehabilitación física y de enseñanza escolar y profesional, desarrolló todo un sistema de psicoterapia individual, terapia de grupo, tratamiento familiar y contacto con el medio social con un enfoque distinto del seguido en aquella época por otras instituciones asistenciales.
El Teléfono de la Esperanza ha cumplido 42 años hace una semana y un amigo me invitó a visitar la sede de Madrid. Me invitó porque sabe que las personas que me interesan reúnen las siguientes notas: a) son buenas; b) tienen energía; c) son creativas y d) son auténticas.Y al revés, las personas que me disgustan muestran maldad, irradian malos rollos, no tienen una sola idea original y son hipócritas.
Me entrevisté con los responsables y visité las instalaciones. Y me convencí de que es una de las ONGs más sólidas que conozco. Todo el mundo habla de los comedores de Cáritas, y a mí me parece muy bien, y por supuesto apoyo a Cáritas. Sin embargo, creo que demasiada publicidad puede llegar a ser dañina, pues algunos pueden equiparar Religión con Filantropía. Y sobre esto habría mucho que hablar. Lo ideal es conseguir un nivel adecuado de publicidad. A mi entender, lo que en estos momentos necesita el Teléfono de la Esperanza es darse más a conocer, pero no convertir a esta ONG en una moda, porque entonces se vería sobrecargada de información. Y cuando una organización padece una sobrecarga, sus responsables acaban perdiendo el sentido de la realidad.
Para estudiar el Teléfono de la Esperanza, hemos de emplear lo que Gustavo Bueno denomina metodologías alfa-operatorias, es decir, las que acaban prescindiendo del sujeto individual, logrando estadísticas; y las metodologías beta-operatorias, que consideran imprescindible al sujeto humano.

LA IMPORTANCIA DE PERSONALIDADES INDIVIDUALES EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA
¿Por dónde empezamos? Pues si antes he subrayado la importancia de la mente individual, vamos a ver cómo trabaja el Teléfono de la Esperanza para llevar a cabo la idea creativa que tuvo Serafín Madrid.
En primer lugar, quienes acuden al Teléfono de la Esperanza se encuentran pasándolo entre mal y muy mal. Y quienes les ayudan se centran en intervenir para solucionar crisis. Es fácil comprender lo que decía Eric Berne cuando estaba poniendo los fundamentos del Análisis Transaccional: la noción de 'mensaje preciso' o 'mensaje que ha sido formado' es inconcebible psicológicamente hablando en la comunicación interpersonal; en contraste con el concepto matemático de 'información', el conjunto de información psicológica aumenta más que desciende cuando el 'ruido' (intrínseco) crece en 'intensidad'.
Por tanto, los que trabajan en el Teléfono se encuentran diariamente con historias que darían argumentos para muchas películas. Es un trabajo vocacional escuchar tanto ruido y convertir ese ruido en información que quien llama pueda atender. Sólo así nos explicamos que el Teléfono esté funcionando 24 horas al día durante 365 días en muchas provincias españolas. Y después de identificar la problemática de cada persona, la orientan telefónicamente para, después, seguir orientándola en una entrevista y, finalmente, logrando que participe en Talleres que le ayudan a superar una separación afectiva, a aprender a vivir con una enfermedad, a elaborar un duelo y otras problemáticas.
En segundo lugar, el Teléfono de la Esperanza promueve la salud emocional de los individuos, de las familias y la psico-social. Aquí es donde los responsables y voluntarios se multiplican para impartir cursos-guante, es decir, apropiados para cada persona. Desde luego, sorprende la formación que el Teléfono ofrece para especializar a su personal.
Bien, pero ¿qué garantías ofrece el Teléfono para que quien llama esté seguro de que la persona que recibe la llamada está preparada para lidiar con todo tipo de problemas? Encontramos la respuesta en una gran zona de actividad: Enseñando a Ayudar. Y también aquí nos encontramos con Cursos y Seminarios para especializar a a quienes intervienen en crisis, para formar al voluntariado y para Coordinadores. Además, Cursos y Seminarios de lo más variado. He deducido que toda esa formación surge de un gran conocimiento de la realidad. Y es que conocer la realidad es el primer paso para cambiarla. Quien niega la realidad, o la odia, se encuentra con que muy pronto la realidad se vuelve contra él mismo.
Finalmente, los responsables del Teléfono de la Esperanza se dedican a irradiar sus hallazgos y sus remedios en el ámbito internacional. Lo que más me convence de este gran área de actividad es que empezaron a actuar en los años noventa, cuando ya contaban con veinte años de experiencia. Cuanto más alto es un edificio que una empresa constructora se compromete a levantar, tanto más profundos tienen que ser sus cimientos. Aquí encuentro yo que hay una gran diferencia entre el Teléfono de la Esperanza y no pocas ONGs que operan en el mundo. El Teléfono se ha instalado en 10 países de Hispanoamérica y en Suiza, Portugal, Reino Unido y Francia, para atender a la población de habla hispana o portuguesa.
Y es que el montaje de un Teléfono de la Esperanza no es sencillo. Lleva mucho trabajo y no puede dejar espacio libre a la improvisación porque, si así fuera, existiría el riesgo de poner las cosas peor para quien llama exponiendo su crisis.
UNAS ESTADÍSTICAS IMPRESIONANTES
Antes me he referido a las metodologías alfa-operatorias. La gran ventaja que ofrecen las publicaciones del Teléfono es que nos entregan estadísticas fiables y que impresionan cuando comprobamos la razón que llevaba Peter Drucker, el 'Papa del Management': "El secreto de las organizaciones eficientes consiste en que personas normales consigan cosas extraordinarias".
Sólo tienen 40 personas contratadas y 1.954 voluntarios en toda España. En sólo 2012, atrajeron nada menos que a 10.403 personas a sus Cursos. Atendieron 129.619 llamadas. Y celebraron 23.083 entrevistas en sus sedes. En la página que reproduzco, es posible ver el trabajo que realizan en los medios de comunicación.
No es extraño que hayan conseguido 7.234 donantes. Las ONGs más perdurables son las que ofrecen resultados y transparencia. Como el Teléfono de la Esperanza.


Autor: Felicísimo Valbuena, Consultor y Periodista.

Valbuena, F. (2013). El teléfono de la esperanza, un descubrimiento extraordinario. Artículo extraído el 9 de Octubre de 2013 de http://www.lavozlibre.com/noticias/blog_opiniones/15/818282/el-telefono-de-la-esperanza-un-descubrimiento-extraordinario/1

sábado, 12 de octubre de 2013

GRAN ÉXITO DEL ÚLTIMO CURSO DE "CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO" EN VALENCIA.

Del 3 al 6 de Octubre se celebró en la Residencia habitual de Moncada una nueva edición del Curso de "Conocimiento de sí mismo". Podemos hablar de un gran éxito del mismo, no sólo por el número de participantes, sino por el buen ambiente que reinó en todo momento y el grado de satisfacción de todos ellos al finalizar el fin de semana.

Todos los participantes han destacado el gran impacto en sus vidas que ha supuesto este Curso, ponderando el alto grado de conocimiento sobre sí mismos alcanzado, que les permitirá en el futuro ir trabajando y desarrollando los aspectos mejorables  y continuar potenciando sus cualidades positivas, algunas de ellas descubiertas a lo largo de estos días. El buen ambiente reinante, de alegría, escucha, solidaridad, compañerismo ha sido un caldo de cultivo excelente que sin duda propiciará el crecimiento personal de cada uno.

Ahora todos los participantes han iniciado,  con gran entusiasmo, la segunda parte del Curso: el seguimiento, que les mantendrá ocupados en la profundización de los contenidos del Curso a lo largo de los próximos 2 meses y medio. 

Desde aquí queremos felicitar a este magnífico grupo y desearles una feliz andadura en su camino de crecimiento. Adelante, amig@s.