
Janés, se incluye un excepcional decálogo de la buena comunicación, que hemos querido recoger en nuestro Blog, sobre todo para todos aquellos que hacen de la comunicación un instrumento de trabajo, pero también para todos aquellos que nos debemos comunicar en el día a día de nuestras vidas.
1. Vencer el miedo escénico: la manera más fácil para vencer el miedo escénico es practicar y practicar. La preparación, hasta de la improvisación, es fundamental. Y después, hablar con naturalidad.

3. El valor del silencio: el silencio y las pausas tienen un gran valor comunicativo y un gran efecto ante el público. Hay que hacer pausas, destacando con silencio previo los mensajes importantes.
4. Con Power Point o sin él: si se decide acompañar el discurso con un power point o soporte similar nunca debe leer la presentación; el público ya la puede leer por si mismo. El material audiovisual tiene como objetivo amenizar la exposición. No se puede depender de la presentación ni estar pendiente de ella. Eso si, el discurso y la pantalla tienen que estar siempre coordinados. El material audiovisual es simplemente un apoyo al discurso.
5. El uso de la voz: vocalizar bien es muy importante, es necesario entonar mínimamente, cambiar de tono y de ritmo. Evitar carraspeos, tics y repeticiones. Hablar con convicción, energía y con una actitud positiva. Utilizar la voz como una herramienta de capacitación de la atención jugando con el volumen (hablar alto y claro para que todos puedan escuchar sin esfuerzo), cambiar de velocidad, cuidar la entonación y hacer las pausas precisas.
6. Comunicación no verbal: los gestos, el movimiento de las manos y del cuerpo deben ir acorde con el mensaje. Totalmente obligatorio mirar al auditorio. Cuidar la ropa, el envoltorio, teniendo en cuenta el público, el escenario y el momento del día. Si se desea seducir a la cámara es totalmente recomendable recibir una asesoría de imagen. Antes de abrir la boca para iniciar una conversación, una declaración o un discurso, ya estamos ofreciendo datos sobre nuestra personalidad, sobre nuestra forma de ser e incluso pistas sobre la coherencia que observamos en nuestra vida. La forma de vestir constituye ante todo un mensaje. Pero también la actitud y la postura de las personas informa ampliamente, así como la higiene o la forma de caminar o de sentarse.

8. Controlar el tiempo y el espacio: evitar los discursos interminables. Antes de hablar mire el reloj, piense en el reloj de los que le están escuchando. También es necesario conocer bien dónde se va a hablar: si se cuenta con equipos audiovisuales, si el público está sentado, de pie, cómo es el estrado y qué posibilidades tiene.

10. Elaborar un buen discurso: la escritura de un buen discurso es básica para el éxito. No abusar de las citas ni de las cifras. Tiene que tener una continuidad y unos sólidos fundamentos de posicionamiento bien argumentados. Es necesario planificar un buen discurso y sobre todo tener claro la finalidad: informar, convencer, provocar…definir cuáles son principales y cuáles secundarias e hilarlas con buen sentido. Para finalizar, recalcar el mensaje principal, la idea que desea grabar en la mente del público de una forma concreta y directa. Se puede cerrar con una anécdota, con un resumen o unas conclusiones sobre lo expuesto.
El Teléfono de la Esperanza de Valencia, consciente de la importancia de la comunicación en nuestras vidas organiza un Curso titulado "El arte de comunicarse bien", dirigido a todas aquellas personas interesadas en aprender a comunicarse de una forma más efectiva. A través del enlace que figura al final de este artículo puedes informarte del mismo y rellenar tu boletín de inscripción. Se realizará del 17 al 19 de Enero, en los locales de nuestra sede.
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