domingo, 15 de junio de 2014

Coach y PNL, dos herramientas exitosas unidas de la mano.

Como dice una vieja frase: “la unión hace la fuerza”. En este caso, un sistema terapéutico y de crecimiento personal como la PNL se une a otro, también de crecimiento personal y social, además de profesional, como es el Coaching (entrenamiento). Es decir, la técnica del coach (entrenador) fusionándose en una gran herramienta para la vida y el éxito. 

Ambas combinan la inteligencia emocional, la capacidad de comunicación, la resiliencia y un amplio repertorio de recursos personales y sociales.

¿Qué es la PNL?

La programación neurolingüística (PNL) fue creada en 1973 por Richard Bandler (informático) y John Grinder (lingüista y psicólogo). La PNL se define como el estudio de la experiencia subjetiva, que es el medio para interpretar el mundo externo e interno (o sea, uno mismo a sí mismo), y cómo se organizan esas experiencias subjetivas, es decir: pensamiento-sentimiento-acción.

La PNL se basa en tres principios básicos que dirigen el comportamiento humano:
  1. El sistema nervioso (como soporte neurológico).
  2. El lenguaje, que se usa tanto para comunicación externa como con uno mismo. Es verbal y no verbal (lo cual influye en la interpretación de la realidad).
  3. La conducta que se puede aprender (y, por tanto, modificar).

Luego la PNL proporciona una serie de conceptos, métodos y técnicas para cambiar actitudes limitantes, interpretaciones erróneas por enfoques distorsionados de las cosas, etc. (des-aprender patrones y cogniciones no válidos).


¿Qué es un Coach?

Un Coach es un entrenador personal, que practica y potencia y desarrolla las habilidades personales o sociales, utilizando para ello las técnicas del Coaching, que basa la mayoría de sus métodos en la PNL. Incluso una mujer colmada de éxitos como Oprah Winfrey cuenta con el apoyo de su coach. De origen muy humilde, según Forbes fue la mujer más poderosa del mundo en el 2005.
Otros muchos personajes de influencia mediática (políticos, actores, etc.) hacen uso del Coaching para obtener la excelencia personal y profesional. Pero los servicios de coach en PNL no son algo sólo al alcance de grandes bolsillos. Los precios del asesoramiento de un coach pueden variar según el profesional, pero en España las sesiones se pueden encontrar por precios muy asequibles.

¿Qué es el Coaching?

El Coaching consiste en una serie de técnicas interactivas y personalizadas para aprender a vivir mejor, proporcionando nuevas perspectivas, señalando las limitaciones que se desconocen y estimulando las ideas o la inquietud para buscar soluciones.
El Coaching utiliza muchas técnicas de la PNL y comparte básicamente su visión del funcionamiento del ser humano. Pero sobre todo, el Coaching se apoya en la máxima de la PNL que dice que todas las personas poseen recursos y habilidades para alcanzar sus objetivos. Así, el coach busca potenciar esas capacidades dormidas.

Cómo puede ayudar un coach en PNL

A través de las técnicas del Coaching en PNL, el coach tiene la misión de encontrar el camino a la excelencia desarrollando y potenciando las habilidades que todos tenemos. Tanto para las metas profesionales como para las personales, lograr la paz interior, etc. Busca la forma de integrar todo esto de la mejor manera.
El coach en PNL tiene más o menos las siguientes funciones:
  • Un coach estimula a enfrentar y superar miedos, fobias o cualquier situación limitante a través de las técnicas de la PNL, o indica el profesional más adecuado para tratar el problema.
  • Un coach anima a tomar conciencia de los hechos al cliente para que éste se sienta activo en su proceso de crecimiento.
  • En cada seción de Coaching en PNL, el coach proporciona nuevas reflexiones para la vida personal y profesional del cliente.
  • Un coach estimula al cliente para que pueda percibir nuevas opciones.
  • Un coach aporta una visión externa, lo más neutral y objetiva posible.
  • Un coach acompaña al cliente y le escucha de forma activa durante todo el proceso.


Coaching en PNL grupal


El Coaching en PNL no sólo tiene una función individual, también tiene aplicación en grupos. Por ejemplo, en equipos deportivos o grupos de trabajo empresarial. Un coach en PNL detecta los puntos débiles, trabaja sobre ellos y proporciona herramientas para mejorar el trabajo en equipo.
Así, forma a los grupos de trabajo empresarial en la resolución de conflictos internos, entre compañeros o con los clientes. En resumidas cuentas, busca la excelencia tanto en el trato y el servicio como en las relaciones de equipo. 


¿Qué es la PNL y para qué te vale?  
 
“tus creencias no están hechas de realidades, sino más bien es tu realidad la que está hecha de tus creencias”  
 
Richard Bandler (co-creador de la PNL)

La PNL (Programación neuro-lingüística)  
 
Es un enfoque de la psicología aplicada que nació en los 70 en California, de la mano de John Grinder y Richard Bandler, lingüista el uno y matemático e informático el otro, además de terapeuta. 
Responde a preguntas tales como:

¿Cómo hago lo que hago bien?
¿Cómo podría mejorarlo?
¿Cómo puedo conseguir las habilidades que admiro en otros? 


¿Qué significa Programación Neuro-Lingüística?  
 
Programación: Nuestro cerebro funciona con programas como si fueran un software que cada uno de nosotros crea, en función de sus circunstancias, y que generan una percepción del mundo. Estos programas pueden ser actualizados mediante la aplicación de la tecnología adecuada, para que nos sean más útiles y eficientes
Neuro: Toda la información que obtienen nuestros 5 sentidos es trasladada a través de las neuronas a los “programas” después del adecuado proceso de filtrado, que en cada caso siempre es personal y distinto al de otras personas.
Lingüística: El lenguaje es la expresión externa de cómo percibimos el mundo. Del análisis de la comunicación y del lenguaje deviene un mejor conocimiento del otro y de mí mismo, pues yo también me comunico conmigo constantemente, de una manera determinada.
A la PNL se la ha llamado “la ciencia o el arte de la excelencia personal”, y también “el análisis de la experiencia subjetiva”.
Sobre todo abre puertas con la pregunta “¿Cómo?”, ya que analiza como pensamos, como aprendemos, y cómo construimos el mundo, entre otras cosas. Y sobre todo, como conseguimos los resultados que obtenemos y cómo podríamos mejorar esos procesos.

La PNL parte de unas premisas que a nivel personal comparto, y que tienen la misma filosofía que el coaching. Algunos de sus postulados son:

- El mapa no es el territorio: Cada uno de nosotros tenemos un mapa de la realidad, que no es la realidad, sino una interpretación de la misma.

- Detrás de cada acto o palabra hay una intención pro-positiva (propósito de la acción hacia uno mismo) y aquí viene bien hacerse la pregunta "¿para qué digo o hago algo?”

- Es imposible no comunicarse: hasta cuando no quiero comunicarme, comunico que no quiero comunicarme.

- No existen fracasos, sólo resultados distintos a los esperados.

- La calidad de mi comunicación se mide en función de la calidad de la respuesta que obtengo.

El caso es que la PNL es una metodología de aprendizaje, basada en la comunicación, que facilita los cambios y la ruptura de limitaciones autoimpuestas. Permite a las personas el conocer como funcionan mentalmente, y como mejorar ese “como” para alcanzar los objetivos que se propongan, a través de multiples herramientas practicas.
Además, todo surgió porque Bandler y Grinder se hicieron las siguiente pregunta:


¿Por qué hay personas excelentes en su ocupación y otras solo son normales?  

Se analizaron a 3 de los más famosos terapeutas mundiales: Milton Erikson, Virginia Satir y Fritz Perls, y se llegó a la conclusión de que la excelencia de estas personas seguía un patrón o modelo, validando la hipótesis de partida de que la PNL fue el factor clave del modelado. Si tomas como modelo a una persona excelente en un aspecto determinado y haces exactamente lo mismo que ella a nivel mental, alcanzarás los mismos resultados que ella.

A lo largo de los años la PNL se ha convertido en una tecnología increíble para el cambio y la liberación de recursos. Es totalmente práctica, y continuamente se aplica la experiencia. Se trata de probar la validez (si a mi me es válido), no si es cierto o falso.

Con el tiempo, la PNL se ha ido convirtiendo en una herramienta básica para formadores, responsables de RRHH, comunicadores, líderes, y todos aquellos interesados en su autoconocimiento y evolución personal. Se aplica en áreas de desarrollo, ventas, comunicación, Inteligencia Emocional, negociación, organización, alineación de creencias y valores, descubrimiento de sentido de misión, etc. Multitud de libros y seminarios de los más vendidos basan gran parte de los mismos en la PNL. Personalmente, descubrir estas técnicas y recursos, ha significado un antes y un después, dándome la impresión de haber sido creada a medida para el coaching.



Fuentes: http://www.capitalemocional.com/Pnl/pnl.htm, http://www.richardbandler.com/, http://portaldelcoaching.com/entrevista/richard-bandler/

sábado, 14 de junio de 2014

SI SIRVIERA DE ALGO....

Si sirviera de algo acumular objetos, ropa, cosas materiales… con el fin de recordar momentos (que ya forman parte de nuestro pasado) o de usarlos en un futuro (que no existe por definición). 


Si llenar los estantes de libros sin leer en espera de mejor ocasión (que nunca llega) consiguiera garantizarnos más años, días o minutos de vida para hacerlo. 

Si posponer decisiones o acciones hiciera que se tomaran o se resolvieran por sí solas sin el consiguiente enfrentamiento y desgaste personal. 

Si escondernos y huir de lo que no nos gusta, de lo que no queremos ver porque duele, lograra que lo dañino desapareciera de nuestro mundo y de nuestra vida de forma mágica y misteriosa. 

¡Si todo esto sirviera para algo…! ¡Si hubiera alguna justificación…! 

Pero mientras nos entretenemos con ello la vida sigue su curso –independientemente de cómo vivamos- y en un momento dado se acaba, sorprendiéndonos en aquello que estábamos: acumulando, posponiendo, huyendo, durmiendo o tocando la guitarra. 

Entonces caemos en la cuenta del error de no haber vivido en PRESENTE, de haber pasado por este mundo aferrados a viejas batallas o preparando futuras glorias. 

Y aparece clara una conclusión: todo lo que no se haya dado y compartido, lo que no se dijo y lo que dejamos de hacer, se ha perdido. Irremediablemente. 


M.E.Valbuena Gutiérrez
Voluntaria del TE

viernes, 13 de junio de 2014

UNA DECISIÓN IMPORTANTE

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chófer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.

Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión. 

Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”

Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!!    

Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “¿Le gustaría un café? Tengo unos termos con café normal y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo una nevera con refresco de Cola normal y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética” 

Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Hola, El Pais, ABC, Interviú  y Selecciones…” 

Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”.

Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado encendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones....      

“Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”   

Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los  últimos dos años. Mis primers cinco años conduciendo los gasté la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuché en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal.  El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.

“Esto me llegó aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.   

“Se nota que los cambios te han resultado”, le dijo Rodrigo. “Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. 
Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reserva a través de mi móvil o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”. 

Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.   

Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.   

Willy el taxista, tomo una diferente alternativa:    

El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.   

No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, 
servidor publico, ejecutivo, empleado o profesional ?

¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros? 


Recuerda: Es tu decisión

RELATO ANÓNIMO 


miércoles, 11 de junio de 2014

EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA DE VALENCIA EN ALBERIQUE


El pasado 28 de Mayo, el Teléfono de la Esperanza de Valencia celebró un acto de presentación en la localidad de Alberique, en la Comarca de la Rivera Alta.

Este acto se enmarca en la campaña que el Teléfono viene realizando para difundir nuestras actividades y darnos a conocer por toda la provincia, intentando crear centros de AMITES en otras localidades, como ya hemos comenzado a hacer en la comarca de Camp de Morvedre.

El acto consistió en una Conferencia, bajo el título "Familia sana, crecer todos juntos", impartida por nuestro Presidente, Ángel Madrid Soriano, que fue seguida con gran atención por todos los asistentes. Al final otros voluntarios del TE desplazados a Alberique explicaron qué es el TE y en qué consiste nuestra labor, invitando a colaborar en esta noble labor a cuantas personas de Alberique estén interesadas en participar en ellas y desde allí seguir sembrando semillas de esperanza de las que se puedan beneficiar directamente todos los habitantes de la Rivera Alta, especialmente aquellos que más lo necesitan, por sus especiales condiciones de vulnerabilidad y sufrimiento y que no tienen acceso a unas ayudas de tipo emocional. Fueron muchos los asistentes que se inscribieron para continuar trabajando en pro de esta ilusionante labor, que continuaremos consolidando en reuniones sucesivas. 

Desde aquí queremos agradecer la colaboración de la Asociación de Amas de Casa de Alberique (TYRIUS) en cuyos locales tuvo lugar el acto, de ahí el gran número de amas de casa que asistieron al mismo, así como a las autoridades locales, que también estuvieron representadas en el acto, en la figura de la Sra. Concejala de Asuntos Sociales del Excmo. Ayuntamiento de Alberique, y el Rvdo. Arcipreste de Alberique, que con su presencia quisieron apoyar nuestra iniciativa y que mostraron en todo momento su disponibilidad a seguir apoyando esta magnifica idea de implantar un centro de AMITES en Alberique, que irradie luz y esperanza a cuantos vecinos las necesitan, de una forma anónima, altruista y generosa, aunténticos pilares de la solidaridad, que contribuyen a una comunidad más viva y con mayor salud emocional.


Esperamos que este acto sea la primera piedra de los siguientes pasos que iremos dando en Alberique y la comarca de la Rivera Alta, para llevar hasta allí el Teléfono de la Esperanza. Os iremos informando de los posteriores pasos que vayamos dando. Para todas aquellas personas que podáis estar interesadas en participar en este ilusionante proyecto os invitamos a poneros en contacto con nosotros en el teléfono 963 91 60 06 o en el email  valencia@telefonodelaesperanza.org.



lunes, 9 de junio de 2014

HISTORIAS DE DIVÁN (19)

Una de las épocas más cruciales de la vida de cualquier ser humano, es la adolescencia. Es, tal vez, la primera gran crisis de nuestra vida. "Edad del pavo", la llaman popularmente. Edad del dolor, tal vez para otros. En cualquier caso es una época de encrucijadas en nuestra vida, de decisiones a tomar, de inseguridades, de miedos, de darnos de bruces con la realidad, mientras decimos adiós a nuestra dorada infancia. Gran parte de las decisiones importantes que tomamos en nuestras vidas las tomamos en la adolescencia, paradójicamente la edad más difícil de tomarlas, pues aún no hemos madurado lo suficiente y por otro lado somos niños con cuerpos de adultos. Por eso los adolescentes son carne de psicólogos. En esta ocasión se sienta en nuestro diván una adolescente, con toda su carga de emociones lista para estallar. Cuidado, dispara; padres y psicólogos, en guardia. La escucha nuestra mejor arma. ¿No os parece lo suficientemente interesante para asomaros a la consulta en este nuevo caso?.

    

viernes, 6 de junio de 2014

Trastornos psiquiátricos de los políticos profesionales


Los diferentes estilos de la acción política se encuentran entre dos extremos, representados por dos personajes históricos: Maquiavelo y Tomás Moro.


Maquivelo, nace en Florencia en 1469 de familia noble. En su obra más importante, El Príncipe, describe la forma más adecuada que considera imprescindible para gobernar: la búsqueda del bienestar y seguridad de los ciudadanos, sin tener en cuenta los principios éticos o morales. Todo es válido siempre y cuando se busque el bien de los súbditos. Según Maquiavelo, el político debe ser una persona hábil, con capacidad para manipular y destreza para adaptarse a cada momento histórico. Concluye: al político se le valora por su eficacia, no por su virtud.


Por el contrario, Tomás Moro (1478-1535) describe en La Utopía un estado ideal, donde lo nuclear y básico es la familia, defendiendo una sociedad agrícola en contra de una sociedad consumista. No existe propiedad privada y rige sobre todo la libertad y la tolerancia religiosa. En este contexto, el político es un hombre virtuoso que respeta ante todo a los ciudadanos y lucha con medios lícitos por su bienestar.

Si a Tomás Moro lo podemos considerar como un idealista, Maquiavelo está en el extremo opuesto. Entre esas formas de entender la política, se encuentran los diferentes “estilos de políticos”: paranoide, narcisista, histérico y psicopático.

Es evidente que posiblemente no encontremos ningún político con uno de esos estilos en estado puro, sino más bien una mezcla de los mismos, pero con un predomino de alguno de ellos:



EL POLÍTICO PARANOIDE

El paranoico busca la comprobación de sus sospechas y pone “trampas” a todos sus familiares y amigos hasta que se “comprueban sus temores”. Se ve como inmerso en un torbellino de sospechas, que todo lo que ocurre a su alrededor lo ve desde la perspectiva de su malestar y de sentirse controlado.

El paranoico está solo ante el mundo y ante el universo: él es el poseedor de la verdad, su verdad. El paranoico, que da la sensación de seguridad y poder, es un ser indefenso, que se encuentra ‘atacado’ por todas partes. Se defiende porque se siente débil; juega a ser el duro de la película pero en realidad es el más frágil, de tal manera que cualquier acción, mirada, palabra, o gesto, lo puede romper. El paranoico parte de una premisa falsa (que él considera verdadera) y, a partir de ahí, comienza a construir el castillo de sus ‘verdades’.


La persona paranoica nunca reconoce su error sino que siempre lo refiere a otro: “los demás son los responsables de mis desgracias”, es el mensaje que transmite. Así, si está enfermo, es por culpa de los médicos que no saben curarle; si la familia no funciona bien, es porque la pareja no colabora. En política esto se traduce en lo siguiente: “los otros siempre son los responsables de las desdichas”. Un ejemplo claro lo tenemos con la actual crisis económica: cuando estaba en la oposición, el Partido Popular afirmaba que el culpable de la crisis era el Gobierno de Zapatero, mientras que para el PSOE el origen de la crisis estaba en EE.UU. Ahora los papeles han cambiado: el PSOE le echa la culpa al Partido Popular de los recortes en educación y sanidad. Por su parte, el Gobierno de Rajoy dice que estas medidas se las imponen desde la Unión Europea. ¡Siempre echando balones fuera!


EL POLÍTICO HISTÉRICO

trastornos psiquiátricos de los políticosEl histérico es una persona excesivamente preocupada por llamar la atención y ser el centro de cualquier situación. Son superficiales, inestables emocionalmente y se dejan influenciar por cualquier persona. Además son muy seductores, pero difícilmente se implican emocionalmente. Buscan la admiración de los demás, pero huyen de todo compromiso.

Al político histérico le gusta figurar y ser el centro de atención, pero también su eficacia es nula. Actúa en función de las apariencias, de lo que dice la gente y su punto de apoyo no son sus convicciones,sino todo aquello que le puede hacer más agradable a los demás.



EL POLÍTICO PSICOPÁTICO

trastornos psiquiátricos de los políticosSus características principales las podemos resumir de la siguiente manera: son explotadores e irresponsables con tendencia a quebrantar las normas establecidas y con gran dificultad para establecer vínculos adecuados y duraderos. Además, para algunos autores, se produce ausencia de culpa (por esto, existe un dicho en psiquiatría clásica que dice: “la diferencia entre un psicópata y un neurótico es que el primero hace sufrir a los demás y el segundo sufre él”). Generalmente son impulsivos, con baja tolerancia a la frustración, que no tienen en cuenta la situación del otro y solamente se rigen por una ley: “esto quiero, esto hago”. La única norma que respetan es su deseo y en ocasiones se mueven por el mecanismo de proyección, al insistir en que los que fallan siempre son los otros, no el propio sujeto.

En definitiva, son personas que siempre están en conflicto con los otros y parece como si no tuvieran afecto y nada les importara los demás. Todo ello se basa en dos presupuestos básicos de este tipo de personas: se sienten distintos a los demás y su relación con los otros es de explotador.


Los políticos psicopáticos ponen en práctica la ley del embudo: pueden ser muy exigentes en el cumplimiento de las leyes por los demás, pero ellos pasan completamente de las mismas. Han llegado a la política para servirse de su posición, no para servir a los ciudadanos.

Una forma de entender de esta forma la política está representada por los corruptos y estafadores, ya que lo importante para ellos no es el bien común sino su propio provecho.



EL POLÍTICO NARCISISTA


Es un concepto que proviene del psicoanálisis. Ha tenido diferentes significados: desde un exagerado amor a sí mismo (como en el mito de Narciso que se ve reflejado en el agua y queda ensimismado de su belleza) hasta la forma de neutralizar un gran sentimiento de baja autoestima que se compensa con la apariencia de un sentimiento de autovaloración hipertrofiada. Algún autor ha llegado a comparar el narcisismo con “la inflación económica”, donde se invierte por encima de las posibilidades reales.

Clínicamente se caracteriza porque, pese a su “enorme autoestima”, es muy vulnerable a cualquier pequeño desaire o rechazo, respondiendo con fuertes sentimientos de ofensa o enfado. En las relaciones interpersonales, con frecuencia, se muestran bastantes distantes y tratan de mantener una impresión de autosuficiencia, y de utilizar a los demás para sus propios fines. Son personas que se consideran superiores a los demás en belleza, talento, capacidad intelectual, etc., y solamente se encuentran bien cuando son admirados y valorados por los demás. Su felicidad, pues, depende de la manifestación de aprecio y estima que los otros expresen.


El político narcisista parte del convencimiento de que es el mejor del mundo y por lo tanto todo debe estar a su servicio. Carece de un mínimo de autocrítica poniéndose una “venda para no ver” las deficiencias y potenciando los pequeños éxitos. Se siente “el ombligo el mundo” y por lo tanto todos deben de estar a su servicio. Es tan autosuficiente que es incapaz de comprender el sufrimiento de los demás.


ALEJANDRO ROCAMORA BONILLA

Psiquiatra, catedrático de Psicopatología y miembro fundacional del Teléfono de la Esperanza

Fuente: http://www.cuidatusaludemocional.com/


ALIMENTACIÓN Y EMOCIONES

Entre la alimentación y las emociones existe un complejo vinculo, tal es así que se denomina con frecuencia a nuestro intestino como nuestro segundo cerebro, pues todo lo que comemos puede tener su causa en las emociones y de igual manera, nuestra dieta puede condicionar nuestro estado anímico y emocional.

Las emociones afectan nuestra dieta.

Muchas veces hemos dicho que comemos por placer. La comida no sólo tiene una función nutritiva sino que el acto de comer es placentero, desestresante y por ello, cuando nos sentimos cansados podemos ir en busca de comida, de hecho dormir poco está relacionado con la obesidad, pues la falta de sueño genera estrés y se incrementan en el organismo hormonas que elevan los deseos de ingerir alimentos.

De igual manera, cuando estamos ansiosos o con problemas emocionales, podemos ir en busca de comida para sentirnos mejor, y en realidad, hay alimentos que ayudan a calmar la ansiedad porque en su composición incluyen triptófano, un aminoácido que estimula la liberación de serotonina y nos relaja al mismo tiempo que nos vuelve más felices. Esos alimentos son por ejemplo el chocolate, el plátano, las nueces o el yogur.

Por supuesto, es normal que de vez en cuando nos relajemos y disfrutemos de un momento placentero como es comer un pastel de chocolate, pero la alimentación emocional debe ser controlada, pues no siempre podemos comer cuando estamos cansados, enojados, tristes o alegres, de lo contrario, culminaríamos con exceso de comida. No todo se soluciona comiendo.

Además, está comprobado que cuando comemos para calmar nuestras emociones escogemos más alimentos grasos, lo cual puede desencadenar un exceso de grasas en la dieta, desequilibrando la misma y causando enfermedades. Esto es así, porque nuestros antepasados pasaban mucho tiempo sin comer y en actividad, lo cual es una situación estresante, y su cuerpo fue adaptado genéticamente para que al momento de tener comida escogieran estratégicamente los nutrientes más concentrados en energía como son las grasas. Entonces, las grasas se asocian a una disminución del estrés en nuestro cerebro. Por ello, cuando estamos muy cansados quizá reduzca más el estrés un pastel con nata que una manzana.

Otra prueba de que las emociones afectan nuestra dieta es el hecho de que cuando estamos tristes muchas veces no nos cabe bocado o cuando comemos con nervios la comida nos cae mal. Y en casos extremos las emociones pueden afectar negativamente la digestión provocando un síndrome de intestino irritable que condiciona posteriormente la calidad de la dieta.

En el lado positivo de este vínculo se encuentra nuestra historia emocional, es decir, muchas veces basamos nuestras preferencias o elecciones alimentarias según fueron nuestras emociones en el pasado. Por ejemplo, en mi caso personal adoro las pastas, porque las asocio a mi abuelo y al vínculo emocional que existía entre nosotros. Asimismo, una persona puede preferir determinada comida porque le recuerda gratos momentos afectivos o rechazar una preparación porque se asocia mentalmente a un feo recuerdo.

La dieta afecta nuestras emociones

La alimentación y las emociones están estrechamente vinculadas y eso lo demuestra el hecho de que al comer un dulce generalmente nos sentimos más relajados y mejor, también hemos dicho que hay alimentos que por estimular la liberación de serotonina nos ayudan a sentirnos mejor.

Por otro lado, una dieta saludable nos ayuda a sentirnos bien, pues en el intestino existen muchas terminales que nerviosas que envían información al cerebro y por lo tanto, prevenir alteraciones intestinales así como llevar una dieta de buena calidad, nos ayuda a mantener bajo control las emociones. Llevar una dieta suficiente en micronutrientes, con buena cantidad fibra soluble, probióticos y agua, es un mimo a nuestro aparato digestivo y al segundo cerebro del organismo.

En el opuesto de esta compleja relación podemos decir que una mala alimentación puede producirnos depresión, tal es así que se sabe que una dieta pobre en antioxidantes, rica en grasas trans y escasa en micronutrientes puede dar origen a un estado emocional alterado.

Una alimentación rica en grasas descontrola nuestro reloj biológico, impidiendo la conciliación de un sueño adecuado lo cual se sabe origina estrés y malestar emocional. Como podemos ver, existe un círculo cerrado que vincula a la alimentación con las emociones.
Es una relación dinámica, pues tanto la comida afecta nuestras emociones como a la inversa. Para que nuestra salud sea la que mayor beneficio obtenga de esta relación, claramente ninguna debe predominar por sobre la otra, sino que debe existir un equilibrio.

Un equilibrio entre emociones y comida

Para que la alimentación no sea puramente emocional, es decir, para que la causa de nuestra ingesta no se encuentre siempre en las emociones sino que más bien nuestro consumo de alimentos se ajuste más al hambre real, debemos entender que la comida brinda placer y es un desestresante pero no soluciona nuestros problemas y sólo calma la ansiedad temporalmente.
Si estamos angustiados y buscamos comida, pensemos que no será la solución a esta emoción, sino que podemos recurrir a otras actividades placenteras que no impliquen el consumo de alimentos como son leer, escuchar música, caminar, hablar con un amigo, entre otras.
Si dejamos que ante cada emoción nuestro cuerpo ingrese comida, culminaremos con un exceso de calorías que puede desencadenar obesidad a largo plazo.

Pero si por el contrario reprimimos nuestros deseos de comer algo dulce de vez en cuando también estaremos alterando el equilibrio entre emociones y comida, pues cuando nos permitamos por fin comer un pastel no lo disfrutaremos y posteriormente a su ingesta sentiremos culpa por haberlo hecho, cuando es totalmente normal sentir placer por un poco de dulce.
Entonces, para establecer un equilibrio que no perjudique nuestra salud, debemos controlar la alimentación por emociones y al mismo tiempo, debemos permitirnos de vez en cuando comer por placer, disfrutando de una preparación sabrosa y cargada de emociones, pero si volvemos habitual este acto que vincula emociones y comida, podemos caer en un círculo perjudicial para el organismo.


Gabriela Gottau Artículo extraido de la web www.directoalpaladar.com

lunes, 2 de junio de 2014

¿Por qué muchas mujeres brillantes se sienten fracasadas?

Los conceptos de 'lo masculino' y 'lo femenino' son unas construcciones socioculturales, bajo las cuales se aglutinan valores, roles, formas de percibirse, manera de vivir las emociones... En suma: toda una cosmovisión que da lugar a un mundo de mujeres y a un mundo de hombres y, por ende, a un estilo de comportamiento y pautas conductuales y emocionales diferentes para cada uno de ellos.


Esa masculinidad y feminidad, con el tiempo, puede llegar a convertirse en un esquema rígido de comportamiento, una especie de coraza cada vez más inflexible que impide, por un lado, la fluida comunicación personal y relacional y, por otro lado, la posibilidad de una comunicación emocional de apertura con uno mismo, ya que al posicionarnos en una estructura necesariamente tapamos, menospreciamos o negamos la otra de nosotros mismos. Por ello esto es, en sí mismo, una fuente de conflictos individuales.


mujeres brillantes pero se sienten fracasadasLas personas necesitamos expresarnos de una y de otra forma, de manera "masculina" y "femenina", sentirnos fuertes o débiles, tiernos o agresivos, desear actuar con lentitud o rapidez, sentirnos valientes o sentir y expresar nuestro miedo, sin que ello tenga necesariamente connotaciones positivas o negativas.

En las mujeres existe una fuente de conflictos adicional dado que, si nos comportamos de acuerdo con la expectativa social, su rol de mujer ocupa un segundo lugar puesto que la consideración social recae en lo masculino, pero si nos comportamos con los valores masculinos, para ser reconocidas socialmente (agresividad, competitividad, fortaleza, dureza, minimización de las emociones), somos despreciadas como mujeres.

De hecho, las mujeres agresivas o competitivas, por ejemplo en el trabajo, son respetadas por los hombres porque se colocan en un lugar de igual a igual y no aceptan el lugar de sumisión, pero son despreciadas como mujeres, sobre todo para el establecimiento de una pareja estable en cuanto que no asume el rol femenino.

Ambos sexos estamos educados para que aceptemos un rol complementario en la relación de poder que permita mantenerla; lo contrario, es punible de alguna manera.


VIVENCIAS CORPORALES

También la ideología dominante se plasma en las vivencias corporales, desarrollándose, en líneas generales, dos grandes formas de percibir las sensaciones, las emociones o incluso, de mantener su erotismo y comportamiento sexual.

En la erótica femenina y en la vida de la mujer, tiene gran importancia lo que se puede denominar como globalidad, mientras que, en el hombre, lo que domina es lo genital.

En la mujer se potencia y se permite, más que en el hombre, la expresión corporal, la suavidad de movimientos, la flexibilidad. La mujer tiene permiso para expresar su deseo a través de su cuerpo como forma de atraer, de ser reconocida en el proceso de seducción.

Por el contrario, el hombre seduce básicamente por la palabra o por el conjunto de características psico-físicas o de su personalidad. Su cuerpo suele presentar un aspecto menos expresivo emocionalmente, duro y rígido, confundido a veces con fuerte.


COMUNICACIÓN ENTRE MUJERES Y HOMBRES

También en la comunicación las formas expresivas son bien distintas.

Los hombres suelen utilizar más los conceptos abstractos, prefiere hablar de lo ajeno a los propios sentimientos, utiliza el pensamiento lineal y valora la precisión en el lenguaje.

La mujer, por el contrario, utiliza un contenido emocional, prefiere hablar de sus sentimientos y emociones. Construye su identidad desde un espacio interior, el cultivo de sus sentimientos, la imaginación intimista y suele usar la palabra para convencer y convencerse en un intento de legitimar lo suyo.

Que duda cabe, estas diferencias dificultan, a veces seriamente, la comunicación entre ambos.


LA 'SUPERMUJER'

Una 'supermujer' es la mujer que ha adoptado 'lo masculino' en su vida, incorporando sus valores y empuñándolos, no solo como propios sino como bandera.

Desafortunadamente, en un esfuerzo por no parecerse a sus madres, muchas mujeres han llegado a adoptar valores y roles de hombres. Aprendieron a medir su autoestima, su propia definición y valía, en comparación con los patrones masculinos de productividad.

Al principio sus éxitos eran estimulantes, pero cuanto más triunfaban, más se les exigía en tiempo y energía. Los valores femeninos, como las reacciones y el cuidado de los demás, pasaron a un segundo lugar en el logro de sus objetivos. Es entonces, cuando las mujeres empezamos a sentir que nunca llegaríamos a estar completas.

Esta mujer ha aprendido a actuar con eficacia, así que, cuando tiene sensación de incomodidad, se lanza a conseguir logros que acallen su grito interno e íntimo, aplaca su sentimiento de vacío minando su ego con nuevos actos de heroísmo y nuevas realizaciones; se encandila con las ventajas que conlleva ganar y así pierde de vista su dolor que es lacerante y frío como el acero.

Existe un flujo súbito de adrenalina cuando se persigue un objetivo, y esa chispa es la que enmascara el dolor profundo de no sentirse suficiente.

Esta mujer regida por 'lo masculino' apenas se da cuenta de que el bajón energético que experimenta se produce tras la consecución de un objetivo, entonces trata de llenar su vacío con un nuevo objetivo que la mantenga ocupada.

Esta obsesiva necesidad de mantenerse ocupada y de ser productiva, la protege de tener que experimentar también la sensación de pérdida. Pero, ¿de qué pérdida se trata?

Seguramente ha conseguido todo lo que se proponía, pero a cambio de un enorme sacrificio para su alma. Me gusta llamar a esta sensación “el vacío del éxito”, que supone la pérdida de sí misma, la desconexión, el corte en la relación con su propio mundo interno. Sólo con el trabajo personal, en la terapia, podrá intentar la aventura de encontrarse consigo misma.

La reacción de esta mujer ante el rol aprendido de su madre y socialmente aceptado, la hace proponerse ser más independiente y autosuficiente que cualquier hombre, para conseguir cualquier cosa. Buscará no depender de nadie, en su fantasía, porque en la realidad esta mujer depende emocionalmente y actuará hasta quedar extenuada.

Olvida como decir “no”. Será todo para el mundo ignorando su propia necesidad de ser cuidada y querida. En ocasiones llega a perder el control y la relación con su parte masculina, se distorsiona convirtiéndose en una tirana para sí misma no permitiéndose descansar ni atender sus necesidades.

Se siente oprimida pero no comprende el origen de su estado de víctima. En realidad, no quiere ver que está haciendo lo mismo que su madre porque aún persisten en ella la rebeldía y el odio.


EL MITO DE NO SER NUNCA SUFICIENTE

Cuando el inconsciente masculino toma el poder, puede que la mujer sienta que nunca es suficiente, haga lo que haga o cómo lo haga. No llega a sentirse satisfecha del todo, de completar un trabajo por ejemplo, porque ese inconsciente la empuja a buscar otro, le urge a pensar en el futuro, sin valorar lo que está haciendo en el presente. Ella se siente asediada y responde desde un lugar interno de carencia: “debería estar haciendo más, lo que hago no es suficiente”.

Este actuar desde la máxima “yo puedo, soy fuerte”, enfatizando 'lo masculino', generalmente suele dejar profundas huellas tanto en la salud, que se termina deteriorando a golpe de yunque y martillo, como en el estado emocional.

¿Para qué sirve tanto esfuerzo?, ¿por qué me siento tan vacía?, es lo que terminamos preguntándonos después de haber conseguido los aplausos, si los conseguimos y después de tantos y tantos “yo puedo”. Nos decimos: “he logrado todo lo que me propuse y, sin embargo, me sigue faltando algo”.

El sentimiento que genera este estado es de escisión, de traición a nosotras mismas, de abandono de una parte de nosotras que ni siquiera conocemos.

Esta sensación de pérdida es, en realidad, un anhelo de 'lo femenino', el anhelo de una sensación de hogar en el cuerpo.

Finalmente se da cuenta que los presupuestos de los que partió desde pequeña, acerca de las recompensas por ser una mujer “yo puedo”, son falsos y la han llevado a luchar en otra ‘guerra’, que la han conducido a obtener ‘victorias’ que no le valen para llenarse a sí misma.

En efecto, consiguió el éxito, logro objetivos, adquirió lo que creía que era independencia y para todo ello se dejó la piel en el camino, endureció su corazón y puso una mordaza a su alma. 

Después de estas reflexiones, queda claro que no es necesario continuar actuando como la mujer “yo puedo” que siempre hemos vivido. Podemos ser mujeres capaces de vivir con plena libertad, sin complacer a todo el mundo, pero sin perder de vista que somos parte de él y que nuestros actos suman a su desarrollo. Si nos creemos menos, le estaríamos restando al mundo. 

Es por eso que reflexionamos sobre el tema y desde aquí os invito a pasar de ser una mujer “yo puedo” a una mujer “YO VIVO”, “YO SIENTO”, “YO SOY”.


MARÍA GUERRERO ESCUSA

Psicóloga, profesora de la Universidad de Murcia y colaboradora de AVIVIR, la revista del Teléfono de la Esperanza


domingo, 1 de junio de 2014

EDUCAR PARA LA CONVIVENCIA


UNA ASIGNATURA OLVIDADA, EDUCAR PARA LA CONVIVENCIA

Una asignatura olvidada nos hace tropezar y sentir mal. ¿De qué se trata? Me explico.

El desarrollo económico y el nivel material, por lo general, va subiendo en nuestras familias y en nuestros pueblos. Igualmente podemos afirmar del nivel cultural: Todo el mundo estudia. ¿Y el nivel de convivencia social? No es un atrevimiento ni una acusación decir que hay un desfase actual en nuestra sociedad entre desarrollo económico y cultural y progreso humano-social. Es algo que se palpa en la calle. No es raro escuchar: "No hay educación", o bien, "se ha perdido el respeto". A veces se llega a concluir: "Tenemos más cosas que nunca; pero no somos más felices que antes". También las noticias y los sucesos perturbadores de la convivencia empañan el horizonte, como pájaros negros que nos amenazan. ¿Qué está pasando?
    
Por supuesto que hay una pérdida de valores morales y sociales,  que cada vez es más alarmante. Pero en esta ocasión sólo quiero referirme a algo tan sencillo y primario como es la educación en la convivencia diaria.
    
Los que fuimos niños hace algunos años usábamos en la escuela una cartilla de urbanidad, que de vez en cuando la abríamos, en algún rato de clase, y observábamos las viñetas y leíamos el texto, seguido de las explicaciones y el diálogo entre el maestro y los alumnos. Esta sencilla asignatura era como la gota de aceite que lubricaba las ruedas de nuestra convivencia diaria de unos con otros... Puede que, en ocasiones, la urbanidad fuera superficial y quedara en mera y fría cortesía; pero de lo que se trata es de que sea vehículo de respeto y amor: esa es la verdadera urbanidad, la buena educación, los buenos modales. Así entendida la urbanidad, educación, son como los guiños del respeto y las flores del amor.

Entre otras cosas, se nos enseñaba a respetar a los ancianos, a no maltratar a los animales, a no pelearnos ni insultar a los compañeros, a saludar a la gente y dejar la acera o el asiento a los mayores; a no tirar al suelo los papeles ni los desperdicios como la piel de plátano... Con el paso del tiempo se convertía en un hábito, en algo natural en nosotros los niños...

Hoy día hemos avanzado mucho, hemos adelantado que es una barbaridad; pero la convivencia se está deteriorando, porque, además de la pérdida de valores, hemos olvidado esta asignatura sencilla, pero vital. Ser educado supone y es amor por las personas, las cosas y por la vida.

Opino que en la familia y el colegio hemos de escuchar este clamor y tenerlo en cuenta a la hora de proponernos educar. Educar, como sabemos, es precisamente sacar lo mejor de cada uno y ponerlo al servicio de los demás. No se trata de aprender muchas cosas, sino, como tantas veces se dice: educar para la vida. Sentémonos algún rato a repasar con los niños y los jóvenes la actual cartilla de Urbanidad o Educación: el respeto y el amor a la vida.
        
Un ejemplo de cómo lo que tenía que ser normal, nos sorprende:

Hace unos días pasé por los grupos de catequesis de la parroquia, interesándome por un niño uruguayo que acababa de incorporarse. Me acerqué a la catequista y al preguntar, me dijo entusiasmada: "He atendido a la madre y su hijo Cristian. ¡Qué maravilla de madre y de hijo! Me ha impresionado su trato y educación.

¿Será que esa madre y ese niño son de los de antes? o ¿Será que siguen repasando la "cartilla" actualizada?

MIGUEL ROS
Capuchino y Orientador Familiar del TE de Valencia